Photo: Pixabay

El Centro de Control de Enfermedades de Estados Unidos ha publicado un nuevo informe titulado Brotes epid√©micos asociados al agua tratada recreativa. Bajo ese t√≠tulo tan largo se esconde una serie de estad√≠sticas que b√°sicamente confirman que hay demasiada gente que acude a nadar a una piscina p√ļblica con diarrea.

El informe abarca un largo per√≠odo comprendido entre los a√Īos 2000 y 2014. Durante ese tiempo, oficiales del CDC en los 46 estados que forman Estados Unidos (y Puerto Rico) han reportado 493 casos de infecci√≥n asociados al contacto con aguas recreativas (un t√©rmino bastante difuso que incluye centros tipo spa, piscinas o parques acu√°ticos).

Esos 493 casos se han traducido en 27.219 personas enfermas. Por fortuna, el ratio de mortalidad es muy bajo (solo ocho en estos a√Īos), pero eso no lo hace menos desagradable por un detalle: de los 493 brotes, 363 se deben a pat√≥genos (el resto es por productos qu√≠micos en el agua). De esos 363, la gran mayor√≠a (58%) se deben al Cryptosporidium, un par√°sito intestinal com√ļnmente asociado con la diarrea.

El Cryptosporidium se transmite por v√≠a oral y la forma en la que acaba en el agua de la piscina es tan asquerosa como uno cabe imaginar. Hay mucho turista que visita las instalaciones aquejado de problemas gastrointestinales cuando quiz√° deber√≠a abstenerse de entrar en el agua hasta que mejores su relaci√≥n con el retrete. La menci√≥n a los turistas no es casual. El 32% de los brotes ocurren el piscinas de hoteles. Si atendemos a la √©poca del a√Īo, el 49% tienen lugar entre junio y agosto. Blanco y en botella, o m√°s bien habr√≠a que decir marr√≥n y en piscina.

Advertisement

El problema a√Īadido de este par√°sito intestinal es que es capaz de sobrevivir hasta siete d√≠as con los niveles de cloro recomendados (que ya son muy altos). Eliminarlo por completo lleva tiempo y precisa de mucho cloro, que tampoco es que sea precisamente saludable para los ba√Īistas.

En caso de infección por Cryptosporidium, el CDC recomienda a los propietarios del establecimiento hiperclorar la piscina o emplear métodos adicionales de limpieza como los rayos ultravioleta. En cuanto a los usuarios de las instalaciones, el centro recalca la necesidad de ducharse antes de entrar en el agua y de no hacerlo en absoluto si se padecen problemas estomacales. [CDC vía Mental Floss]