El Benjamin Franklin en San Francisco. Imagen: Puerto de Oakland / CMA CGM

Los buques portacontenedores han venido doblando su tama√Īo cada dos d√©cadas desde los a√Īos 50. La globalizaci√≥n parec√≠a una fuerza imparable y la econom√≠a de escala permit√≠a sacar grandes beneficios con un barco de dimensiones monstruosas cargado hasta arriba de contenedores. Ya no.

En diciembre, el Benjamin Franklin de CMA CGM se convirti√≥ en el buque de mayor tama√Īo que ha atracado en un puerto de Estados Unidos. Mide 400 metros de eslora y tiene capacidad para 18.000 contenedores ‚ÄĒo 116.000 toneladas de carga. Se esperaban otros cinco barcos similares para establecer una l√≠nea comercial entre Asia y la Costa Oeste de Estados Unidos, pero la due√Īa de la flota cometi√≥ un error de c√°lculo: no existe demanda para tanto nav√≠o.

La industria del transporte mar√≠timo sufre su peor recesi√≥n en medio siglo y Bloomberg cree que el tama√Īo de los barcos es parte del problema. Los megabuques eran el s√≠mbolo de la globalizaci√≥n, pero m√°s grande no siempre iba a ser mejor. Esa l√≥gica empez√≥ a fallar en 2008 cuando, en plena crisis financiera global, las empresas navieras segu√≠an encargando barcos nuevos, cada vez mayores. En 2016, el 18% de los buques portacontenedores est√°n anclados sin operar ‚ÄĒm√°s que en 2009, tras el desplome del negocio.

El Benjamin Franklin en el puerto de Los √Āngeles. Imagen: AP

Advertisement

Y el riesgo de poner a flote un megabuque carguero va más allá de las fluctuaciones macroeconómicas. Cada uno de estos barcos puede costar 200 millones de dólares: suma el valor de los contenedores y tienes mil millones concentrados en un punto sobre el mar. Estos barcos son un objetivo claro para los ataques informáticos, el terrorismo y la piratería. También sufren escasez de personal cualificado. Por ende, están sujetos a primas de seguros enormes.

Pero la inversi√≥n m√°s importante vinculada a los gigantescos barcos modernos se encuentra en tierra firme. Los megabuques son un riesgo flotante que s√≥lo puede atracar en los puertos m√°s grandes y seguros del mundo. Otros puertos est√°n dej√°ndose un dineral para poder darles servicio: nuevas gr√ļas, puentes m√°s altos, dragados costosos para el medio ambiente y una reconfiguraci√≥n que puede ser total para hacerle lugar a tanto contenedor.

A pesar de esto, las grandes empresas navieras siguen aumentando sus flotas (un 4,5% este a√Īo) con la esperanza de echar del negocio a los competidores m√°s peque√Īos. El precio por contenedor cay√≥ a la mitad el trimestre pasado: a mayor capacidad, mayor eficiencia en el transporte; los grandes pueden ofrecer precios m√°s bajos que los peque√Īos. Pero la demanda crece mucho m√°s lento que la oferta y el sector, dicen los analistas, tendr√° que aceptar que el tama√Īo actual de los barcos es un problema. [Bloomberg v√≠a Slashdot]

Advertisement


Síguenos también en Twitter, Facebook y Flipboard.