Saltar al contenido
Ciencia

Milán era una de las ciudades más contaminadas de Europa y ahora quiere transformarse con tres millones de árboles

Milán busca dejar atrás sus problemas de contaminación mediante uno de los proyectos de reforestación urbana más ambiciosos de Europa. La iniciativa Forestami ya plantó cerca de 640.000 árboles y arbustos y pretende alcanzar los tres millones para 2030. Su impacto ambiental acaba de recibir un importante reconocimiento de Naciones Unidas.
Por

Tiempo de lectura 3 minutos

Comentarios (0)

Durante años, Milán ha sido considerada una de las ciudades europeas con mayores problemas de contaminación atmosférica. Su ubicación geográfica, la actividad industrial y el tráfico contribuyen a que las partículas contaminantes se acumulen sobre la región.

Sin embargo, la ciudad italiana está intentando transformar su paisaje urbano mediante un ambicioso proyecto que busca plantar tres millones de árboles para 2030.

La iniciativa, denominada Forestami, comenzó en 2019 y ya permitió incorporar cerca de 640.000 árboles y arbustos al área metropolitana.

El 29 de octubre de 2026, Naciones Unidas reconoció este programa como una de las iniciativas mundiales más destacadas en restauración de ecosistemas, convirtiéndolo en un ejemplo de cómo las ciudades pueden recuperar espacios naturales.

Por qué Milán tiene tantos problemas de contaminación

La capital de Lombardía se encuentra en la llanura del Po, una región del norte de Italia rodeada parcialmente por grandes cadenas montañosas.

Esta configuración geográfica dificulta la circulación del aire y favorece la acumulación de contaminantes, especialmente cuando se producen determinadas condiciones atmosféricas.

A ello se suman las emisiones del transporte, la actividad industrial, la calefacción y la agricultura intensiva. Durante octubre de 2026, una clasificación puntual de calidad del aire elaborada por IQAir llegó a situar a Milán entre las diez ciudades más contaminadas del mundo.

Frente a este escenario, las autoridades y organizaciones ambientales buscan incorporar más vegetación para mejorar las condiciones urbanas y reducir los efectos del calor extremo.

Forestami: el proyecto que quiere plantar un árbol por habitante

Forestami surgió a partir de investigaciones vinculadas al Politécnico de Milán y cuenta con el impulso de especialistas en planificación urbana, entre ellos el arquitecto Stefano Boeri, conocido por su proyecto Bosco Verticale. Su objetivo es incorporar tres millones de árboles al territorio metropolitano para 2030, una cantidad equivalente aproximadamente a un ejemplar por habitante.

Además, el programa busca aumentar un 5% la cobertura arbórea y recuperar 255 hectáreas de espacios urbanos degradados.

La iniciativa contempla transformar antiguas áreas industriales, estacionamientos y terrenos abandonados en nuevos espacios verdes, además de mejorar la vegetación de calles y otros sectores de la ciudad.

Milán era una de las ciudades más contaminadas de Europa y ahora quiere transformarse con tres millones de árboles
© Stefano Boeri Architetti – Youtube.

Cómo los árboles pueden ayudar a combatir la contaminación

La vegetación urbana ofrece numerosos beneficios ambientales.

Las hojas y superficies vegetales pueden retener parte de las partículas presentes en el aire, mientras que los árboles proporcionan sombra y contribuyen a reducir las temperaturas mediante la evapotranspiración.

También favorecen la biodiversidad y pueden mejorar la calidad de los espacios públicos. Sin embargo, los especialistas advierten que plantar árboles no reemplaza la necesidad de reducir las emisiones contaminantes.

Su eficacia depende de factores como la especie seleccionada, la ubicación, el mantenimiento y las características de cada calle.

La ONU reconoce a Milán como ejemplo mundial de restauración

Durante la Conferencia de Naciones Unidas sobre Biodiversidad, celebrada en Ereván, Armenia, Forestami recibió la distinción World Restoration Flagship.

El reconocimiento destaca iniciativas que contribuyen a recuperar ecosistemas degradados y promueven soluciones ambientales de largo plazo. Milán fue el único proyecto europeo seleccionado entre los cinco reconocidos en esta edición.

Las otras iniciativas premiadas pertenecen a Colombia, Estados Unidos, Etiopía y China.

La restauración ambiental avanza, pero todavía no es suficiente

El reconocimiento llegó acompañado de un informe de Naciones Unidas que revela que actualmente existen 252 millones de hectáreas en proceso de restauración en 149 países.

Aunque representa un avance importante, el organismo advierte que los esfuerzos siguen siendo insuficientes para alcanzar los objetivos ambientales establecidos para 2030.

La financiación destinada a estas actividades debería multiplicarse por más de cuatro para acelerar la recuperación de los ecosistemas. En este contexto, el proyecto de Milán demuestra que la naturaleza puede convertirse en una parte fundamental de la planificación urbana.

El desafío será garantizar que los árboles plantados sobrevivan, crezcan y contribuyan efectivamente a mejorar la calidad ambiental.

Más allá de los reconocimientos internacionales, la transformación de Milán plantea una pregunta cada vez más importante: ¿pueden las grandes ciudades recuperar parte de la naturaleza que perdieron durante décadas de expansión urbana?

 

 

Fuente: EuroNews.

Compartir esta historia

Artículos relacionados