Photo: Cape Hatteras National Seashore (Facebook)

Es muy probable que te los hayas encontrado paseando por la playa en otoño. Son como pequeñas cápsulas de color negro con filamentos en las esquinas y recuerdan a una especie de monedero. De ahí su nombre: monederos de sirena o monederos del diablo. Su origen es completamente natural. Son huevos de raya.

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Una repentina proliferación de estos objetos en las playas de Carolina del Norte se ha hecho viral recientemente, pero no hace falta irse tan lejos para verlos. Pueden encontrarse en cualquier zona costera en la que haya peces raya, pequeños tiburones o quimeras. Son varias las especies de pez que ponen huevos con esta forma, y la temporada de cría es en verano. Por eso es más común verlos en otoño o a comienzos de invierno.

Si has tenido la curiosidad de abrir una de estas cápsulas te la habrás encontrado vacía o tan solo llena de agua de mar. Las corrientes y mareas propias de esta época del año arrastran los cascarones vacíos a las playas, pero las crías hace tiempo que nadan libres en el mar. Este vídeo de la Universidad de Cambridge muestra el nacimiento de una pequeña raya de su monedero.

La forma del huevo no es un simple capricho. Las extensiones duras a modo de tentáculos o garras curvadas sirven para sujetar el huevo a las algas mientras dure el período de incubación. Además, absorben oxígeno del agua para el embrión. Si te encuentras uno de estos curiosos bolsos en la arena, ya seco, con toda probabilidad estará vacío. Sin embargo, si ves uno bajo el agua y aún sujeto a las algas o a las piedras es mejor que no lo toques. Aún podría tener un pequeño pez raya creciendo en su interior. [vía Science Alert y Fundación Aque]