Las ultimas noticias en tecnología, ciencia y cultura digital.

No, usar frecuentemente tu smartphone no va a hacer que te crezca un 'cuerno' en el cráneo

Ryan F. Mandelbaum
9.0K
13
Save
El “cuerno” del que todo el mundo habla.
Imagen: Sahar and Sayers (Scientific Reports (2018))

Es posible que hayas escuchado recientemente en los medios de comunicación, que a ciertas personas les está creciendo un “cuerno” o un “pico” en la parte posterior de su cráneo por mirar demasiado el móvil.

Siento decepcionar a cualquiera que soñase con tener una protuberancia futurista como ésta, pero no hay muchas evidencias científicas que sostengan esta afirmación.

Advertisement

Los estudios realizados por los investigadores australianos David Shahar y Mark Sayers de la University of the Sunshine Coast comenzaron a difundirse a través de medios de comunicación australianos con titulares alarmistas, y ahora han dado la vuelta al mundo. Estos investigadores estudiaban unas proyecciones óseas anormalmente grandes que parecen crecer desde la base de los cráneos de algunas personas. Los medios son los que han afirmado que el aumento del tiempo frente a las pantallas ha causado que aparezca este “cuerno” en los jóvenes.

Pero estos estudios realmente no prueban una conexión entre el uso del teléfono y el tamaño de estos “cuernos”. Uno de los artículos que se citan lo dice de forma abstracta: “Suponemos que esta alargada protuberancia occipital externa puede estar vinculada a posturas aberrantes continuas asociadas con la aparición y el uso extensivo de tecnologías que se manejan con la mano, como smartphones y tablets”. Se trata de una hipótesis. No de una hipótesis que haya sido probada. La mayoría de las personas que se dedican a compartir el artículo probablemente se sorprenderían de que tengamos ese pedazo de hueso en la cabeza, no ya de que sea anormalmente grande.

¿Qué dicen realmente estos papers? Bueno, uno demuestra que estas proyecciones parecen ser más grandes en ciertas muestras de personas más jóvenes (como la muestra de los 18 a los 30 años). Otro estudió solo detectó cuatro adolescentes con tales anomalías, señalando que la “influencia mecánica”, como el estrés en las articulaciones, “son la causa potencial de este fenómeno en esta muestra determinada”. El tercero comparaba el tamaño del “cuerno” con la edad de los participantes, su sexo, y hasta qué punto su cabeza estaba adelantada en relación a su columna vertebral.

Para ese tercer estudio, los investigadores analizaron los números y dijeron que muchos (de un 35 a un 40 por ciento) de los jóvenes que estudiaron parecían tener un crecimiento óseo alargado en la parte posterior de la cabeza, y que los hombres tendían a tener bultos más grandes , aunque los gráficos presentados en el estudio en realidad no parecen apoyar esa segunda conclusión, como señala el antropólogo de la Universidad de Wisconsin-Madison John Hawks. Pero, quizás lo más importante es que no realizaron pruebas comparando a aquellos que usaban smartphones a menudo con un grupo de control que no lo hiciese. Eso implica que no puedes culpar de este crecimiento a los teléfonos.

Advertisement

También existen otros posibles problemas. El New York Times señaló que los datos provenían de personas que ya sentían suficiente dolor como para visitar a un quiropráctico, según el paper, otra de las potenciales razones potencial por la que tantas personas mostraban este crecimiento.

Aunque estos papers encontrasen algún tipo de correlación entre los teléfonos y estos crecimientos óseos anormalmente grandes, sería necesario que otros replicasen el trabajo antes de poder tener unas conclusiones fiables. Sí, se trata de una hipótesis interesante, y si una mala postura conduce a un crecimiento óseo anormal, es algo malo, y sí, ya sabemos que estar sentado delante de una pantalla todo el día tiene consecuencias físicas. Pero si vamos a alarmarnos por una cosa así, al menos deberíamos hacerlo de acuerdo con estudios que realmente se centren en demostrar esta hipótesis.

Share This Story