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Noruega lleva 150 años soñando con perforar una montaña para que pasen barcos: ahora por fin va a construir el primer túnel marítimo del mundo

Noruega acaba de dar un paso decisivo para construir el Stad Ship Tunnel, una obra de ingeniería única: un túnel excavado en roca para que barcos, ferrys y embarcaciones de gran tamaño atraviesen una montaña en lugar de rodear una de las costas más peligrosas del país.
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Un túnel para evitar uno de los mares más difíciles de Noruega

La costa noruega está llena de fiordos, islas y rutas marítimas espectaculares, pero también tiene puntos especialmente peligrosos. Uno de ellos es la península de Stad, en el oeste del país, una zona expuesta al mar abierto donde las tormentas, las corrientes y el oleaje pueden complicar seriamente la navegación.

Para los barcos que pasan por allí, el problema no es menor. Pesqueros, cargueros, ferrys y embarcaciones de pasajeros pueden verse obligados a esperar durante horas o días hasta que el clima permita navegar con seguridad. En una economía donde el transporte marítimo y la exportación de productos perecederos son fundamentales, cada retraso tiene un coste.

La solución que Noruega lleva imaginando desde el siglo XIX parece salida de una novela de ingeniería: atravesar la montaña. El Stad Ship Tunnel permitirá que los barcos crucen la parte más estrecha de la península en lugar de rodear el mar de Stadhavet, considerado uno de los tramos más duros de la costa noruega.

Noruega lleva 150 años soñando con perforar una montaña para que pasen barcos: ahora por fin va a construir el primer túnel marítimo del mundo
© MegaEstructura – Youtube.

Una idea de 1874 que recién ahora puede hacerse realidad

El proyecto no es nuevo. Las primeras propuestas para abrir un paso marítimo por Stad se remontan a 1874, pero durante mucho tiempo la idea fue técnicamente difícil, económicamente costosa o políticamente inviable. Durante décadas apareció, desapareció, volvió a estudiarse y volvió a quedar atrapada entre presupuestos, dudas y prioridades nacionales.

Ahora, el proyecto vuelve a tomar impulso. La Administración Costera Noruega asegura que está preparada para avanzar con los contratos y facilitar el inicio de las obras a comienzos de 2027. Si el calendario se mantiene, el túnel podría estar operativo alrededor de 2032.

La infraestructura tendrá unos 1,7 kilómetros de largo, aunque el proyecto completo alcanza más distancia si se incluyen las zonas de acceso. Medirá 36 metros de ancho y 50 metros de alto, con espacio suficiente para que pasen embarcaciones de gran tamaño, incluidos barcos de la ruta costera Hurtigruten.

La obra será tan espectacular como cara

El Stad Ship Tunnel no será un canal pequeño ni una galería para embarcaciones recreativas. Será el primer túnel marítimo de escala completa diseñado para navegación oceánica. Existen túneles para barcos en canales interiores desde hace siglos, pero ninguno pensado para resolver un problema de tráfico marítimo costero de este tamaño.

La construcción exigirá retirar millones de metros cúbicos de roca y tierra. También requerirá accesos, obras auxiliares, sistemas de seguridad, señalización marítima y una coordinación precisa para que el túnel funcione como una ruta segura y previsible.

El coste ha sido justamente el gran obstáculo. Las estimaciones fueron creciendo con los años hasta convertir el proyecto en un debate nacional. En distintos momentos se habló de cancelarlo por considerarlo demasiado caro, pero la presión de sectores marítimos, pesqueros, industriales y regionales terminó manteniéndolo con vida.

Más que una rareza: una apuesta por seguridad y logística

Aunque parezca una extravagancia, Noruega no lo plantea como una atracción turística, sino como infraestructura crítica. El túnel busca reducir riesgos, evitar esperas por mal tiempo y dar más previsibilidad al transporte marítimo. Para ciertas rutas, ahorrar tiempo no significa simplemente llegar antes: significa proteger cargas sensibles, evitar desvíos y reducir incertidumbre.

También puede tener efectos ambientales y económicos. Si los barcos evitan rodeos largos o días de espera con motores encendidos, el consumo de combustible podría bajar. Además, una ruta más confiable puede favorecer el traslado de carga por mar en lugar de depender de alternativas terrestres más saturadas.

El Stad Ship Tunnel resume muy bien la relación de Noruega con su geografía. El país no intenta escapar de sus montañas y fiordos: los convierte en parte de su infraestructura. Después de 150 años de espera, la idea de abrir una montaña para que naveguen barcos deja de ser una fantasía. Y si todo avanza según lo previsto, en pocos años Noruega tendrá una obra que ningún otro país ha construido todavía.

 

 

Fuente: Xataka.

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