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Ciencia

Parece un paisaje de la Tierra, pero está en Marte: la NASA revela una sorprendente imagen captada por Curiosity

El rover Curiosity fotografió un amanecer sobre montañas marcianas que podrían confundirse con un paisaje terrestre. La imagen revela formaciones geológicas esculpidas por el viento durante miles de millones de años y ofrece nuevas pistas sobre la historia del planeta rojo.
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A simple vista, podría parecer una fotografía tomada en algún desierto montañoso de la Tierra. Las rocas, las elevaciones del terreno y la iluminación del amanecer crean un escenario sorprendentemente familiar. Sin embargo, este paisaje pertenece a otro planeta: Marte.

La NASA difundió una nueva imagen captada por el rover Curiosity, que lleva más de 14 años explorando la superficie marciana. La fotografía muestra una región montañosa iluminada por los primeros rayos del Sol, con estructuras rocosas que recuerdan a ciertos paisajes terrestres.

Más allá de su belleza, la imagen permite observar detalles geológicos que podrían ayudar a reconstruir cómo era Marte hace miles de millones de años.

Un amanecer marciano que parece sacado de la Tierra

La fotografía fue tomada el 11 de agosto de 2026, durante el día marciano número 4.982 de la misión Curiosity.

El vehículo utilizó su cámara Mastcam para capturar seis imágenes que posteriormente fueron combinadas en una panorámica de gran detalle. La escena fue registrada aproximadamente a las 8:30 de la mañana, hora local de Marte, cuando la luz solar comenzaba a iluminar las formaciones montañosas del horizonte.

Uno de los aspectos más llamativos es la presencia de tonalidades azuladas en el primer plano, un efecto relacionado con las condiciones de iluminación y el procesamiento de la imagen.

La NASA destacó que se trata de una de las observaciones más detalladas obtenidas hasta ahora de estas formaciones geológicas distantes.

Las misteriosas montañas esculpidas por el viento

Las estructuras visibles en el horizonte se conocen como yardangs, formaciones rocosas que aparecen cuando el viento erosiona materiales relativamente blandos y deja expuestas crestas más resistentes. Estas estructuras también existen en la Tierra, especialmente en regiones desérticas donde la erosión eólica transforma el paisaje durante largos períodos.

En Marte, los científicos consideran que algunas podrían haberse originado a partir de sedimentos transportados por el viento o cenizas procedentes de antiguas actividades volcánicas.

Con el paso de miles de millones de años, estos materiales se endurecieron y fueron modelados por la acción continua de las partículas arrastradas por la atmósfera. Los investigadores estiman que las formaciones observadas comenzaron a desarrollarse hace aproximadamente 3.000 millones de años.

Curiosity continúa explorando una montaña de cinco kilómetros

El rover llegó a Marte en agosto de 2012 y aterrizó en el cráter Gale, una enorme depresión situada cerca del ecuador del planeta. Desde 2014, Curiosity asciende progresivamente por el monte Sharp, una montaña de aproximadamente cinco kilómetros de altura formada por múltiples capas de sedimentos.

Cada una de estas capas conserva información sobre diferentes períodos de la historia marciana.

Durante su recorrido, el vehículo encontró evidencias de antiguos lagos, cursos de agua y procesos químicos que sugieren que Marte tuvo condiciones ambientales mucho más favorables para la vida microbiana que las actuales.

En agosto de 2026, Curiosity alcanzó un nuevo hito al superar un kilómetro de ascenso respecto del suelo del cráter Gale.

Por qué estas imágenes son importantes para la ciencia

Aunque las fotografías de Marte suelen llamar la atención por su aspecto extraterrestre, algunas de sus características geológicas muestran sorprendentes similitudes con nuestro planeta.

Estas semejanzas permiten a los científicos comparar procesos de erosión, sedimentación y transformación del terreno en ambos mundos. El equipo de Curiosity espera aproximarse a las formaciones rocosas fotografiadas durante los próximos años para estudiar directamente su composición.

Comprender cómo se originaron podría aportar información sobre los antiguos vientos, el clima y los cambios ambientales que experimentó Marte.

La imagen demuestra que, aunque hoy sea un mundo frío, seco y aparentemente inhóspito, el planeta rojo conserva paisajes cuya historia geológica tiene mucho en común con la de la Tierra.

 

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