La droga recreativa de una persona podría ser el remedio para la salud mental de otra. Un trabajo de investigación que se dio a conocer hoy indica que la dimetiltriptamina o DMT podría ser efectiva para tratar la depresión.
En el Reino Unido unos investigadores llevaron a cabo un ensayo reducido, randomizado y controlado con placebo, en personas con depresión severa. En comparación con los controles, quienes tomaron DMT vieron que se reducían sus síntomas significativamente, y el efecto duraba hasta 12 semanas. Aunque harán falta más estudios y más amplios, los hallazgos sugieren que la DMT bien podría convertirse en la próxima droga psicodélica que se utilice como medicina psiquiátrica.
“Una única dosis de DMT con soporte psicoterapéutico produjo una rápida y significativa reducción de los síntomas depresivos, que se sostuvo durante hasta 3 meses”, escribieron en el trabajo publicado el lunes en Nature Medicine.
Medicina psicodélica
Las drogas psicodélicas han recibido mucha atención de la ciencia últimamente por su potencial para tratar varias afecciones de la salud mental, en general combinadas con otras formas de terapia. Las drogas como el LSD, la MDMA y la psilocibina, ingrediente activo de los hongos mágicos, han mostrado promesa en ensayos pequeños como tratamientos para la ansiedad, la depresión y el estrés post-traumático. Otros estudios sugieren que estas drogas pueden modificar el cerebro de estos pacientes, de manera positiva.
En comparación con esas drogas, la DMT no ha llamado tanto la atención, pero los investigadores que llevaron a cabo este estudio argumentan que puede tener ventajas particulares, ante todo en términos del tiempo. Los efectos más profundos de cualquier droga se disipan mucho más rápido, con una vida media de unos cinco minutos (dicho esto, el DMT es también uno de los ingredientes del brebaje psicodélico ayahuasca, que dura mucho más). La limitada duración entonces podría dar lugar a sesiones de terapia más breves y convenientes, y posiblemente menos costosas siempre y cuando la droga funcione como se espera.
El nuevo ensayo en Fase IIa con 34 voluntarios reclutó a personas con depresión moderada a severa. A la mitad se los separó al azar y recibieron una infusión de DMT, más terapia, desde el inicio del estudio, con una segunda dosis dos semanas después. La otra mitad recibió una infusión de placebo, con una dosis de DMT dos semanas después. Así se aseguraron de que todos los participantes obtuvieran un tratamiento potencialmente beneficioso al tiempo de permitir que los investigadores tuvieran un grupo de control para comparar, al menos en cuanto a los efectos inmediatos y a corto plazo.
En promedio, quienes tomaron DMT al inicio del estudio informaron muchos menos síntomas de depresión en comparación con el grupo del tratamiento demorado. Cuando el segundo grupo tomó DMT, también informó reducción de sus síntomas. Aunque dos dosis de DMT no parecieron ser más efectivas que una única dosis, los dos grupos experimentaron un nivel similar de mejoría que se sostuvo durante al menos tres meses y en algunos casos, seis meses. A los tres meses el 47% de los participantes (de los dos grupos) habían mejorado lo suficiente como para ser considerados en remisión.
La DMT también pareció ser segura, de buena tolerancia. No se informaron efectos adversos serios, y el más común fue dolor en el sitio de infusión, náuseas y ansiedad transitoria.
El futuro de la terapia con DMT
Los resultados se basaron en una muestra muy reducida, por lo que no se puede decidir como evidencia de que el DMT deba usarse para el tratamiento de la depresión. Pero son resultados que justifican seguir investigando.
“Hacen falta ensayos más grandes y prolongados, que incluyan comparaciones con tratamientos existentes. Así se podrá evaluar la eficacia, seguridad y efectividad de costos de la DMT en el tratamiento de la depresión”, escribieron los autores.
Algunos equipos de investigación y también algunas compañías avanzan con ensayos más grandes del uso de DMT para la depresión y otras afecciones de la salud mental, que incluyen versiones de DMT que duran relativamente más tiempo en el cuerpo. Sin embargo, todavía hay un largo camino por recorrer antes de que las drogas psicodélicas como la DMT puedan usarse como tratamientos psiquiátricos de rutina.
En 2024 la FDA rechazó la terapia asistida con MDMA de Lykos Therapeutics para el síndrome post-traumático, argumentando que se requerían más datos positivos en Fase III para su aprobación (la compañía cambió de nombre el año pasado y ahora se llama Resilien Therapeutics). Aunque el gobierno de Trump ha alentado a continuar con la investigación de las psicodélicas, la semana pasada se rechazó el plan de la FDA de acelerar el proceso de revisión regulatoria de la psilocibina de Compass Pathways como tratamiento para la depresión severa.
La era de la medicina psicodélica parece estar por comenzar, aunque a lo largo del camino todavía habrá vallas y obstáculos.