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Por qué no puedes tomar zumo de pomelo con ciertos medicamentos

En 2008, una mujer mezcló zumo de pomelo con la píldora anticonceptiva y estuvo a punto de perder una pierna. La estadounidense de 42 años tomaba habitualmente el anticonceptivo oral, pero tres días antes de ingresar en el hospital empezó una dieta que incluía desayunar un vaso de zumo de pomelo.

Aunque la mujer estuviera genéticamente predispuesta a la formación de trombos, fue la mezcla de los estrógenos con el pomelo lo que le acabó causando un enorme coágulo entre la cadera y la pantorrilla. Los médicos eliminaron el coágulo y le salvaron la pierna, pero la mujer aprendió una valiosa lección: no deberías beber zumo de pomelo si tomas anticonceptivos u otros medicamentos.

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Los tres vasos que había ingerido bloquearon la degradación de los estrógenos que tomaba a través de la píldora. El nivel de la hormona en sangre aumentó considerablemente, y la predisposición de la mujer a los trombos favoreció el estado de hipercoagulabilidad sanguínea que provocó el coágulo en la pierna.

Fármacos que combinan mal con el pomelo

Más allá de la píldora, el zumo de pomelo puede interactuar con una variedad de fármacos, especialmente cuando padeces de presión arterial alta o arritmias:

  • Fármacos de la familia de las estaninas que se usan para reducir el colesterol, como la simvastatina, la pravastina y la atorvastatina.
  • Fármacos que tratan la presión arterial, como la nifedipina.
  • Fármacos contra el rechazo de órganos trasplantados, como la ciclosporina.
  • Fármacos contra la ansiedad, como la buspirona.
  • Fármacos que tratan los ritmos cardiacos anormales, como la amiodarona.
  • Corticoides para tratar la enfermedad de Crohn o la colitis ulcerosa, como la budesonida.
  • Y algunos antihistamínicos, como la fexofenadina.

Cómo interactúa el pomelo con esos medicamentos 

Según la doctora Shiew Mei Huang, de la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) de Estados Unidos, “el jugo [de pomelo] deja que una cantidad mayor del fármaco entre en el torrente sanguíneo”, lo que puede amplificar sus efectos secundarios. Si tomas pomelo mientras te medicas con estatinas para reducir el colesterol, corres el riesgo de que una cantidad demasiado grande permanezca en tu organismo, lo que aumenta las opciones de sufrir daños hepáticos o musculares y una insuficiencia renal.

De la web de la FDA:

Muchos fármacos se degradan (metabolizan) con la ayuda de una enzima de importancia vital, llamada CYP3A4, en el intestino delgado. El jugo de toronja puede impedir que la CYP3A4 actúe, así que en vez de ser metabolizado, una cantidad cada vez mayor del medicamento ingresa al torrente sanguíneo y permanece por más tiempo en el organismo. El resultado es una cantidad demasiado elevada del fármaco en su cuerpo.

La cantidad de la enzima CYP3A4 en el intestino varía de una persona a otra, aclara la Dra. Huang. Algunas tienen una gran cantidad de enzimas y otras sólo un poco, de modo que el jugo de toronja puede afectar a las personas de manera diferente aunque estén tomando el mismo medicamento.

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Si bien el pomelo puede provocar un nivel alto de ciertos fármacos en el organismo, con otros medicamentos produce el efecto contrario. Por ejemplo, el zumo de pomelo hace que menos fexofenadina entre en el torrente sanguíneo y, por lo tanto, que el antihistamínico sea menos eficaz contra las alergias estacionales. Y no es la única fruta con la que la fexofenadina interactúa de este modo: también está contraindicada con el zumo de naranja o de manzana.

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Matías S. Zavia

Matías tiene dos grandes pasiones: Internet y el dulce de leche

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