Han pasado ya dos semanas desde que la nave Starship de SpaceX amerizara en el Océano Índico tras un exitoso decimotercer vuelo de prueba. El viernes el equipo de recuperación seguía trabajando para llevar la etapa superior o “Ship” a la costa, pero un posteo en X del CEO de SpaceX Elon Musk dice que “las cosas no se ven bien”.
No se sabe si el equipo logró avanzar durante el fin de semana. Si SpaceX decide abandonar su nave, tampoco podrá llevar a cabo la inspección que ayudaría a los ingenieros a mejorar el cohete y avanzar hacia una reutilización más rápida. Pero Musk señaló que los equipos lograron “obtener fotos en primer plano de las regiones críticas del escudo de calor y los motores para futuras mejoras” mientras la etapa superior sigue a la deriva.
The SpaceX Recovery team is still working to recover Flight 13’s Starship from the Indian Ocean. They’ve been overcoming challenging conditions and increasingly rough seas as they attempt to guide the 52m long spacecraft to port pic.twitter.com/ECT5FyCvr7
— SpaceX (@SpaceX) August 7, 2026
Una oportunidad como ninguna
El vuelo 13 de la nave Starship se lanzó desde la Starbase en Texas el 24 de julio. Era el segundo vuelo del mega cohete Starship, la Versión 3 (V3) de SpaceX.
Después del despegue, ascenso y separación de la etapa el propulsor Super Pesado V3 amerizó en el Golfo de México por una falla parcial de ignición del motor. La etapa superior (Ship 40) continuó en su trayectoria planeada y amerizó controladamente en el Océano Índico. Para sorpresa de los espectadores, quedó completo y en una sola pieza por primera vez en la historia del programa Starship de SpaceX, y además hermético, flotando en la superficie en lugar de hundirse en el agua.
Como casi todos los cohetes se rompen o explotan al amerizar, SpaceX no esperaba recuperarlo, pero al quedar intacto se presentaba una oportunidad invalorable. El 28 de julio Musk confirmó que la compañía enviaría una embarcación para retirar la etapa superior y dos barcos más, remolcadores noruegos llamados Normand Ranger y Skimmer Tide, se unieron luego a los esfuerzos.
¿Una batalla perdida?
El equipo de recuperación trabaja para llevar al Ship a la costa del oeste de Australia para que los ingenieros puedan llevar a cabo la inspección, pero según SpaceX, las dificultades son “condiciones difíciles y un mar cada vez más agitado”.
No es fácil remolcar la nave espacial más grande que existe. La etapa superior del Starship 3 tiene metros de largo y pesa cientos de miles de kilos.
Si el Ship 40 se une a sus antecesores en su tumba oceánica, se perderá la oportunidad de examinar de cerca la etapa superior intacta después de amerizar. Pero con parte del cohete flotando en el océano el personal de SpaceX ha tenido tiempo de fotografiar el escudo de calor y los motores, por lo que ya tienen más datos post-vuelo de lo que es habitual.
Las fotos del escudo de calor son particularmente útiles porque uno de los más grandes obstáculos para la reutilización rápida de la nave Starship es el sistema de protección térmica. Los expertos señalaron que había algunas señales de datos en el escudo de calor tras el reingreso del Vuelo 13, pero su aspecto es mejor que en ocasiones anteriores.
El hecho de que se haya logrado el primer amerizaje sin destrucción es buena señal. Si puede repetir este éxito, tal vez SpaceX tenga oportunidad de rescatar a su nave espacial de las aguas del océano.