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Ciencia

Qué es la enorme mancha roja que un satélite europeo fotografió en Marruecos

Una imagen de Sentinel-2 tomada sobre Ouarzazate muestra una enorme franja rojiza atravesando un paisaje árido. No es contaminación ni un fenómeno extraño: el secreto está en el infrarrojo cercano y en la forma en que las plantas reflejan la luz.
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A primera vista, la imagen parece difícil de explicar. En medio del paisaje árido del sur de Marruecos aparece una enorme franja de color rojo intenso que se extiende durante kilómetros, acompañada por una superficie mucho más oscura y de contornos irregulares. La fotografía fue captada por la misión europea Copernicus Sentinel-2 cerca de Ouarzazate, en la región de Draa-Tafilalet, y aunque el paisaje es completamente real, los colores que aparecen en la imagen no son exactamente los que veríamos desde tierra.

La razón está en la forma en que fue procesada la fotografía. Sentinel-2 no se limita a registrar la luz visible que perciben nuestros ojos, sino que dispone de instrumentos capaces de observar diferentes longitudes de onda, entre ellas el infrarrojo cercano, una parte del espectro que resulta especialmente útil para analizar la vegetación.

La enorme mancha roja es en realidad vegetación

La imagen corresponde a una composición en falso color, una técnica habitual en observación terrestre que asigna colores visibles a información que nuestros ojos no pueden detectar directamente. En este caso, la vegetación aparece representada en tonos rojos porque las plantas reflejan con mucha intensidad la radiación del infrarrojo cercano.

Esto ocurre por la propia estructura de las hojas. Mientras las plantas absorben gran parte de la luz roja visible para realizar la fotosíntesis, reflejan una proporción mucho mayor del infrarrojo cercano. Cuando esa información se representa mediante color rojo, las zonas con vegetación abundante destacan de forma especialmente intensa frente al terreno seco que las rodea.

Por eso, lo que parece una gigantesca mancha rojiza sobre Marruecos es en realidad una extensa franja de vegetación que sigue el recorrido de los ríos y las áreas agrícolas próximas a Ouarzazate. La técnica no tiene una finalidad estética, sino científica, ya que permite a los especialistas estudiar con mayor facilidad la densidad, distribución y estado de las plantas.

La época del año ayuda a explicar su intensidad

La fotografía fue tomada en enero, durante una época en la que la región recibe una mayor cantidad de precipitaciones y los cauces estacionales pueden transportar más agua de lo habitual. Esto favorece la presencia de vegetación en las riberas y explica que las estructuras rojizas aparezcan siguiendo el trazado de los ríos como si fueran grandes ramificaciones sobre el paisaje.

Ouarzazate se encuentra en una zona semiárida próxima a las montañas del Anti-Atlas, por lo que la presencia de agua marca una diferencia muy evidente en el terreno. Desde el espacio, Sentinel-2 puede detectar esas variaciones con mucha más claridad de la que permitiría una fotografía convencional.

La gran mancha oscura también tiene explicación

Junto a las zonas rojizas aparece una enorme superficie prácticamente negra. Se trata del embalse El Mansour Eddahbi, situado cerca de Ouarzazate y alimentado por varios cursos de agua de la región. En esta combinación de bandas espectrales, el agua absorbe gran parte de la radiación del infrarrojo cercano y por eso aparece representada en tonalidades extremadamente oscuras.

La imagen permite distinguir además otra de las grandes infraestructuras de la zona: el complejo solar Noor Ouarzazate, uno de los mayores proyectos de energía solar del mundo, construido en varias fases y extendido sobre miles de hectáreas al norte de la ciudad.

Un paisaje que también conoce bien el cine

Más allá del interés científico de la fotografía, Ouarzazate es una región conocida internacionalmente por sus paisajes áridos, sus construcciones tradicionales y sus enormes extensiones desérticas, características que la han convertido durante décadas en un escenario habitual para producciones cinematográficas.

En sus alrededores se rodaron películas como Lawrence de Arabia, La última tentación de Cristo, La momia y Gladiator, además de distintas escenas de Juego de Tronos. Desde tierra predominan los tonos ocres y marrones que hicieron famosa a la región, pero al observarla mediante infrarrojo cercano aparece una imagen completamente diferente.

La gigantesca mancha roja que parece cubrir parte de Marruecos no revela, por tanto, ningún fenómeno inquietante. Lo que muestra es algo mucho más cotidiano: vegetación creciendo alrededor de los cursos de agua, observada mediante una parte de la luz que existe a nuestro alrededor pero que nuestros ojos son incapaces de ver.

 

 

Fuente: Xataka.

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