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Ciencia

Repavimentaron una calle de Barcelona y aparecieron cinco casas medievales enteras: pronto van a volver a taparlas con asfalto

Nadie esperaba encontrar demasiado. Los sondeos previos a la obra no habían dado resultados, así que el equipo arrancó a excavar sin demasiadas expectativas. Lo que apareció debajo fue una manzana entera de viviendas del siglo XIV en un estado de conservación que sorprendió a los propios arqueólogos, y que en pocas semanas va a volver a quedar oculta bajo el nuevo pavimento
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Según confirmó el Ayuntamiento de Barcelona en su comunicado oficial, los trabajos arqueológicos dejaron al descubierto una manzana casi completa de cinco viviendas medievales del siglo XIV, además de un tramo del pavimento de las antiguas Voltes dels Encants.

Laia Macià, integrante del Servicio de Arqueología de Barcelona, explicó que ya se esperaba encontrar algún vestigio en la zona, pero que la verdadera sorpresa fue descubrir una manzana de casas completa en un estado de conservación tan bueno. Los sondeos preliminares realizados antes del inicio de la obra no habían anticipado hallazgos de esta magnitud.

La excavación, dirigida por el arqueólogo Toni Fernández Espinosa bajo la supervisión del Servicio de Arqueología de Barcelona y del Servicio de Patrimonio Arqueológico y Paleontológico de la Generalitat, ocupó una superficie total de 239 metros cuadrados, con 36,70 metros de longitud y 6,50 metros de ancho.

Cinco casas, medidas al detalle

Los arqueólogos documentaron seis estructuras en total: cinco viviendas y una sexta que corresponde a las propias Voltes dels Encants. Sus tamaños varían bastante entre sí, desde los 17 hasta los 40 metros cuadrados de planta. Una de ellas conserva un sótano de 1,70 metros de altura, y en el piso de otra apareció un pavimento cerámico completo del siglo XIV, además de pozos, depósitos y redes de saneamiento que permiten reconstruir cómo funcionaba la infraestructura urbana de la época.

El barrio, mucho más angosto de lo que es hoy, estaba habitado por artesanos que trabajaban la madera, entre ellos carpinteros y toneleros, algo que explica el propio nombre de la calle Fusteria (carpintería, en catalán).

Las Voltes dels Encants: uno de los mercados más antiguos de Europa

Els Encants
Mercado Els Encants hoy, en Barcelona © Pilar Picas – Shutterstock

Desde el siglo XIV, los pórticos ubicados frente a la antigua lonja medieval albergaron a estos artesanos y más tarde funcionaron como mercado, uno de los más antiguos documentados en Europa. Ahí se vendía al cant, un sistema singular en el que los vendedores usaban el toque de un tambor para adjudicar las mercaderías al mejor comprador, el antecedente directo de lo que hoy se conoce como Els Encants, el mercado de antigüedades trasladado definitivamente a la plaza de las Glòries en 1909, el mismo año en que se demolió todo este conjunto para abrir la Vía Laietana y construir el edificio de Correos.

Entre los objetos recuperados apareció una imagen de San Antonio de Padua, de probable origen del siglo XVIII, hallada en el pavimento de una de las viviendas, además de cerámicas, elementos decorativos, metales y restos de fauna de distintas épocas. La investigación documental sugiere, además, que una de estas casas pudo haber albergado una de las primeras colecciones museísticas documentadas en toda la península ibérica.

Un hallazgo que pronto volverá a quedar oculto

A diferencia de yacimientos como el del Mercat del Born, que se conservó como espacio visitable, el destino de estos restos es distinto: una vez completadas las tareas de excavación y documentación, está previsto que vuelvan a quedar cubiertos bajo el nuevo pavimento de la calle, tal como ya ocurrió con parte del tramo. El equipo de trabajo estuvo compuesto por un director arqueológico, una arqueóloga técnica y cinco auxiliares de la empresa Actium Patrimoni Cultural.

El hallazgo se suma a otros descubrimientos recientes en la ciudad, como los restos de la Font de l’Àngel, de cronología similar, encontrados en la plaza de Correus, una fuente medieval que abastecía de agua al puerto y recibía a los viajeros que llegaban por mar.

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