Imagen: Wikimedia Commons

Cient√≠ficos de la NASA han conseguido reactivar un grupo de microbios que llevaban entre 10.000 y 50.000 a√Īos ‚Äúdormidos‚ÄĚ en la famosa Cueva de los Cristales, al norte de M√©xico. Las formas de vida que encontraron son muy distintas a las que ya conocemos.

La Cueva de los Cristales fue descubierta en el a√Īo 2000 dentro de una mina de plomo y cinc de la localidad de Naica, en el estado de Chihuahua. En su interior se encuentran los cristales de selenita (yeso cristalizado) m√°s grandes del mundo, con una antig√ľedad de al menos 250.000 a√Īos. La cueva estaba cubierta de agua antes de la explotaci√≥n de la mina y acabar√° por inundarse de nuevo con el cese de la actividad, as√≠ que los cient√≠ficos aprovechan su aparici√≥n temporal para estudiarla a fondo.

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Uno de sus atractivos de inter√©s cient√≠fico es que se trata de un lugar √ļnico para buscar extrem√≥filos, microorganismos que se mantienen con vida en condiciones aparentemente imposibles. A 800 metros de profundidad, las temperaturas oscilan entre los 40 y los 60 ¬ļC, la humedad alcanza el 98% y el ambiente es excesivamente √°cido. Sin luz, toda forma de vida se debe a la quimios√≠ntesis para sobrevivir: cualquier microbio que quedase atrapado ah√≠ abajo tiene que obtener su energ√≠a a partir de los minerales de la roca.

Los cient√≠ficos ya hab√≠an identificado con anterioridad los microbios de las paredes de la cueva, pero ahora un equipo de investigadores del Instituto de Astrobiolog√≠a de la NASA ha conseguido aislarlos del interior de los propios cristales de yeso. Estos cristales no son perfectos y tienen peque√Īos huecos donde pueden quedar atrapados distintos fluidos llenos de vida. El equipo de investigaci√≥n liderado por Penelope Boston (directora del Instituto de Astrobiolog√≠a) sigui√≥ todos los protocolos y utiliz√≥ herramientas est√©riles para evitar contaminar las muestras con microorganismos del exterior.

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No fue tarea f√°cil ya que solo pod√≠an permanecer unos 8 o 10 minutos en la cueva antes de entrar en peligro de deshidrataci√≥n, pero los bi√≥logos localizaron 40 cepas de bacterias, arqueas y virus que hab√≠an permanecido inactivas en los cristales de yeso entre 10.000 y 50.000 a√Īos. Luego consiguieron reactivarlos en el laboratorio y descubrieron que el 90% no hab√≠a sido visto nunca hasta ahora. Se alimentan de sulfito, manganeso y √≥xido de cobre y tienen un ADN que difiere un 10% de sus parientes m√°s cercanos, una diferencia como la que separa a un ser humano de una seta.

Los investigadores anunciaron el hallazgo en una reunión anual de la Asociación Estadounidense para el Avance de la Ciencia y ahora preparan un estudio que presentarán en una revista de renombre. Para los biólogos es otra demostración de la capacidad que tiene la vida para adaptarse y hacer frente a los ambientes más hostiles, algo que alimenta nuestras esperanzas de encontrar formas de vida en otros lugares del sistema solar. [BBC]