En las costas rocosas de Escocia apareció un fósil que desconcierta a la ciencia. Ni serpiente ni lagarto, sino un animal que combina ambas identidades en un mismo cuerpo. El hallazgo, publicado en Nature, revela que los caminos evolutivos no siempre siguen líneas claras, y que en ocasiones se entrelazan en mosaicos inesperados. Breugnathair elgolensis obliga a repensar el origen de los reptiles escamosos y de las serpientes modernas.
Un hallazgo que rompe esquemas
El fósil fue descubierto en 2016 en la isla de Skye por paleontólogos de Estados Unidos y Europa. Tras casi una década de análisis con tomografías y rayos X de alta potencia en el Sincrotrón Europeo, los huesos frágiles pudieron estudiarse sin dañarse. El resultado: un animal con dientes curvos y mandíbulas como las de una serpiente, pero con cuerpo compacto y patas funcionales, como un lagarto.
Fossil discovery reveals new species of fanged reptile that once roamed Scotland
The team led by #amnh @NtlMuseumsScotused the ESRF’s ID19 beamline to scan the tiny fossil fragments. The results are out now in @Nature https://t.co/3PSaPyaxpu pic.twitter.com/nueW7uQH1L— European Synchrotron (@esrfsynchrotron) October 1, 2025
Breugnathair elgolensis, la “falsa serpiente”
El nombre del fósil significa “falsa serpiente de Elgol”, en referencia al lugar del hallazgo. Pertenece a la familia extinta de los parviraptóridos, un grupo apenas conocido hasta ahora por fragmentos dispersos. Este ejemplar confirma que varias piezas antes atribuidas a distintos reptiles en realidad corresponden a un mismo animal de rasgos híbridos.
Una frontera evolutiva difusa
Para los investigadores, la coexistencia de características tan distintas refleja la complejidad de la evolución. Los parviraptóridos representan un mosaico de rasgos primitivos y especializados que muestran cómo la línea entre lagartos y serpientes no siempre fue clara. El hallazgo también aporta pistas sobre hábitos depredadores: su dentadura curva sugiere que algunos comportamientos de caza podrían haber surgido de manera independiente en distintos grupos.

Skye, un escenario jurásico
Hace 167 millones de años, la isla de Skye era un archipiélago húmedo y cálido, hogar de peces, mamíferos primitivos, dinosaurios y reptiles. En ese ecosistema, Breugnathair elgolensis convivía con otros depredadores, representando un eslabón perdido entre los escamosos que conocemos hoy.
Nuevas preguntas abiertas
El fósil no solo permite describir formalmente a los parviraptóridos, sino que también obliga a replantear el origen de las serpientes. ¿Derivan de ancestros como Breugnathair o evolucionaron de manera paralela? El hallazgo amplía el mapa evolutivo y recuerda que la historia natural de los reptiles sigue llena de sorpresas y enigmas por descifrar.
Fuente: Infobae.