Foto: Ryan Stone (Unsplash)

Dentro de 50 a├▒os es posible que Facebook haya desaparecido completamente igual que hoy conocemos otras redes solo por las p├íginas de historia. Si la red social sobrevive, tiene otro problema que atender. En apenas 50 a├▒os Facebook podr├şa ser un aut├ęntico mausoleo.

Un nuevo estudio realizado por investigadores de la universidad de Oxford ha aplicado a Facebook los ratios de mortalidad de la poblaci├│n disponibles en las bases de datos de Naciones Unidas. A fecha de 2019, la red social de Zuckerberg tiene 2.380 millones de usuarios activos en el ├║ltimo mes. La cifra se reduce a solo 1.560 millones que registran actividad de manera diaria.

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Si aplicamos los ├şndices de mortalidad de Naciones Unidas, 500 millones de esos usuarios estar├ín muertos en 2060. Para 2079 habr├ín fallecido mil millones de los actuales usuarios por diferentes causas. Si seguimos hasta el a├▒o 2.100, el 98% de los actuales usuarios ya no existir├ín. Los datos tienen en cuenta la mortalidad de diferentes pa├şses. Estados Unidos y la India son los que m├ís influyen en la estad├şstica por su mayor n├║mero de usuarios. India es el pa├şs que m├ís usuarios fallecidos aporta, con un 16%, Entre los pa├şses occidentales, Estados Unidos es el ├║nico que aparece en el top 10, con un 2,3% de usuarios fallecidos.

Todos estos escenarios asumen un crecimiento cero de usuarios, pero la experiencia nos ha demostrado que a pesar de los continuos escándalos de privacidad, Facebook sigue creciendo. Los investigadores han aplicado un crecimiento anual del 13 y han deducido de ese crecimiento los fallecimientos adicionales. En ese escenario los muertos no superarán a los vivos hasta bien pasado 2.100, pero el resultado es el mismo.

Carl ├ľhman y David Watson, principales firmantes del estudio explican que el problema no es exclusivo de Facebook, pero es m├ís sencillo apreciarlo en esta red social por su mayor tama├▒o. Los investigadores no creen que se trate solo de un problema de gesti├│n de perfiles y privacidad. Con el tiempo, la informaci├│n online sobre personas fallecidas ser├í un problema que habr├í que tratar con legisladores, expertos en documentaci├│n, historiadores y arque├│logos. ├ľhman explica:

Llegar├í un momento en el que la gesti├│n de nuestros restos digitales afecte a todos los que usan las redes sociales, ya que todos nosotros alg├║n d├şa falleceremos y dejaremos nuestros datos atr├ís. Pero la totalidad de los perfiles de usuarios fallecidos tambi├ęn equivale a algo m├ís grande que la suma de sus partes. Es, o al menos se convertir├í, en parte de nuestro patrimonio digital global.

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[v├şa Live Science]