Un buen altavoz es un tesoro que hay que cuidar. Lamentablemente, no siempre es fácil aprovechar uno de esos viejos equipos en el mundo de conexiones digitales que nos rodean. The Vamp es un diminuto accesorio que permite unir la potencia y calidez de tus viejos altavoces (alias bocinas, cornetas o parlantes según dónde vivas) con la moderna biblioteca digital que tienes en tu dispositivo de bolsillo.

Advertisement

¿Qué es?

Se trata de un receptor Bluetooth y amplificador universal ideado y fabricado por el diseñador británico Paul Cocksedge. Su primera aparición fue en Kickstarter en marzo de este año. Tras lograr más de 100.000 libras y triplicar la inversión necesaria para empezar, The Vamp comenzó el largo proceso de convertirse en un producto comercial. Su primera hornada acaba de aterrizar en Gizmodo en Español.

¿Por qué es importante?

Advertisement

The Vamp es una solución ingeniosa y con estilo para recuperar ese viejo altavoz que tenemos en el trastero porque la cadena de música a la que pertenecía murió en acto de servicio. Es una merecida segunda oportunidad.

Lo más importante, sin embargo, es que se trata de una solución integral y universal. Sólo necesitas el dispositivo y un altavoz (o varios, si los tienes). The Vamp integra su propio amplificador, una batería para alimentarlo, y el chip Bluetooth. No hay que descargar aplicaciones de ningún sistema operativo ni conectarle otros accesorios. Basta con que el dispositivo desde el que queramos reproducir la música disponga de Bluetooth, o de un conector Jack de 3,5 milímetros. Más universal imposible.

Diseño

Advertisement

Por mucho que lo veamos en fotos o vídeos, comprar un dispositivo en Kickstarter siempre tiene ese componente de incertidumbre sobre cómo serán los acabados del gadget o su calidad de construcción. Pese a su sencillez, The Vamp sorprende. Se trata de un pequeño cubo de plástico, sí, pero los materiales derrochan calidad. La superficie está tratada con un barniz de tacto suave sobre el que no se notan las huellas dactilares. La tapa inferior está ajustada con tanta precisión que costaría meter la punta de un cuchillo en la juntura. Su peso también transmite una sensación de solidez.

The Vamp sólo cuenta con un botón de encendido, un LED indicador, y las conexiones, que son dos pinzas de presión para cable de altavoz, una entrada Micro USB para carga o datos de audio, y una salida jack de 3,5 mm. La base del dispositivo es magnética. Dos imanes adhesivos que vienen en la caja nos permiten sujetar firmemente el dispositivo sobre una superficie inclinada como el salpicadero del coche, o el lateral de un altavoz.

Funcionamiento

El dispositivo no puede ser más sencillo de usar. Simplemente se conecta el altavoz mediante el par de conectores de presión o la clavija Minijack. Al encenderse, el dispositivo emite un pequeño pitido y parpadea con una luz azul y roja que significa que está activo y esperando una conexión. Lo buscamos en nuestro móvil, tablet o reproductor MP3 con Bluetooh y nos conectamos.

A partir de ahí todo lo que reproduzcamos en el dispositivo de bolsillo sonará en The Vamp, independientemente de que sean archivos locales, Spotify, radio por internet o cualquier otro servicio. El amplificador interno de The Vamp tiene una potencia de sólo cuatro vatios en un sólo canal, pero ofrece una pegada más que suficiente para llenar de música una habitación grande.

Advertisement

La calidad del audio depende completamente de los altavoces que le conectemos. En nuestra prueba ha funcionado mejor en un viejo Sony de tres vías que con dos Jamo (la filial de bajo coste de Klipsch Audio) actuales de dos vías cada uno, aunque el sonido en estos últimos ha sido más limpio. Sea como sea, el sonido se comprime y transmite mediante Bluetooth, así que tampoco hay que esperar una calidad de alta fidelidad. Pese a ello, con unos buenos altavoces, y MP3 comprimidos a 320 kbit/s, se escuchan matices como ya les gustaría a muchas bases para iPod o iPhone.

Paul Cocksedge Studio asegura que las baterías duran 10 horas de música ininterrumpida. Desde luego, duran de sobra para toda una tarde noche de fiesta, o para varios días de música ocasional. Los que aún quieran utilizarlo más tiempo seguido siempre pueden conectarlo a la corriente mediante cualquier cargador MicroUSB.

¿Me lo compro?

Depende. Si tienes varios altavoces funcionales en casa, lo mejor que puedes comprar es un amplificador como Dios manda. Si sólo tienes uno desparejado The Vamp es ideal. También lo es si lo que quieres es un receptor universal de Bluetooth capaz de darle sonido a cualquier altavoz vayas donde vayas.

Advertisement

Precio y disponibilidad

La campaña de Kickstarter que vio nacer al Vamp ya terminó, pero en la Web de Paul Cocksedge Studio lo siguen vendiendo a un precio de 41,66 libras (49,5 euros o 67 dólares). La próxima remesa saldrá en enero de 2014. [Kickstarter y Paul Cocksedge]