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Ciencia

Tus plantas se secaron en vacaciones: estas señales indican si aún tienen salvación

El calor, la falta de riego y varios días sin cuidados pueden dejar una planta completamente marchita. Sin embargo, ese aspecto no siempre significa que haya muerto. Revisar tallos, corteza y raíces permite comprobar si todavía conserva tejido vivo y, en ese caso, intentar recuperarla sin cometer errores.
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Volver de vacaciones y encontrar las plantas con hojas secas, tallos caídos y un aspecto aparentemente irrecuperable puede llevarnos a pensar que ha llegado el momento de tirarlas. Sin embargo, algunas pueden seguir vivas incluso cuando exteriormente parecen completamente deshidratadas.

El marchitamiento puede formar parte de la respuesta de una planta frente al estrés provocado por el calor y la falta de agua. Según explica el profesor de horticultura Ross Cameron en The Conversation, reducir su actividad y perder turgencia puede ayudarla a conservar el agua disponible y proteger temporalmente sus sistemas internos.

Por eso, antes de darla por perdida conviene realizar algunas comprobaciones sencillas.

Rascar el tallo puede revelar si sigue viva

Una de las pruebas más útiles, especialmente en plantas con tallos leñosos, consiste en raspar ligeramente la capa exterior de la corteza con una uña o con un cuchillo.

Si debajo aparece tejido húmedo de color verde o blanco pálido, todavía existe tejido vivo. Si, por el contrario, el interior es completamente marrón y seco, esa parte de la planta probablemente ha muerto. Aun así, un primer resultado negativo no siempre es definitivo. Puede probarse en otra zona o raspar ligeramente más abajo del tallo para comprobar si queda alguna sección viva.

Existe además una segunda prueba todavía más sencilla: doblar con cuidado uno de los tallos.

Un tallo que mantiene cierta flexibilidad y se curva sin romperse suele indicar que todavía conserva humedad. Incluso si se agrieta ligeramente y deja al descubierto tejido verde, todavía puede haber posibilidades de recuperación. Cuando el tallo se rompe inmediatamente, está completamente seco y presenta una textura quebradiza, las posibilidades son mucho menores.

Tus plantas se secaron en vacaciones: estas señales indican si aún tienen salvación
© Magnific

Las raíces también pueden dar la respuesta

Si todavía existen dudas, puede comprobarse el estado de las raíces.

En una planta en maceta es posible retirarla cuidadosamente del recipiente y observarlas. Las raíces claras, firmes y relativamente flexibles son una buena señal. En cambio, unas raíces muy oscuras, quebradizas o con mal olor pueden indicar que el sistema radicular está gravemente dañado y que la planta difícilmente podrá recuperarse.

Esta revisión permite distinguir una planta realmente muerta de otra que simplemente ha reducido al mínimo su actividad para soportar un periodo de estrés.

Si sigue viva, no conviene intentar recuperarla de golpe

Una vez comprobado que todavía existe tejido vivo, el primer impulso puede ser regarla abundantemente. Sin embargo, la recuperación debe hacerse de forma progresiva.

Conviene aportar agua asegurándose de que el recipiente tenga un buen drenaje y evitando mantener el sustrato constantemente empapado. También es aconsejable no someterla inmediatamente a cambios bruscos de luz, temperatura o humedad.

Mover una planta debilitada desde un rincón oscuro directamente a pleno sol puede añadir todavía más estrés.

Tus plantas se secaron en vacaciones: estas señales indican si aún tienen salvación
© Magnific

Tampoco es recomendable recurrir inmediatamente al fertilizante. Cuando una planta está prácticamente inactiva por falta de agua o temperaturas extremas, no puede aprovechar los nutrientes con normalidad. Además, las sales presentes en algunos fertilizantes pueden concentrarse en un suelo demasiado seco y terminar dañando raíces y hojas. Lo mejor es esperar.

Cuando aparezcan nuevos brotes verdes, será una señal de que la planta está recuperando su actividad y entonces podrá retomarse progresivamente la fertilización y los cuidados habituales. La recuperación tampoco siempre es rápida. Algunas plantas pueden necesitar semanas y otras no recuperarán completamente su aspecto hasta la siguiente temporada de crecimiento.

Por eso, encontrar una planta aparentemente seca después de varios días de calor no debería significar automáticamente su final. Antes de tirarla, basta con mirar debajo de la corteza, comprobar la flexibilidad de los tallos y revisar sus raíces. A veces, detrás de ese aspecto completamente marchito todavía queda una planta intentando sobrevivir.

Fuente: Xataka.

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