Ucrania continúa ampliando su industria nacional de drones mientras intenta reducir su dependencia de sistemas suministrados desde el extranjero. El último ejemplo es el Dovbush T40, una plataforma aérea no tripulada de largo alcance que acaba de superar el proceso de homologación del Ministerio de Defensa del país.
El nuevo modelo destaca especialmente por dos cifras anunciadas por sus responsables: más de 24 horas de autonomía en vuelo y un alcance superior a los 2.000 kilómetros. Si estos datos se mantienen en condiciones operativas reales, situarían al T40 dentro de una categoría muy diferente a la de los pequeños drones tácticos utilizados cerca de la línea de combate.
Su planteamiento es el de una plataforma capaz de permanecer durante muchas horas en el aire para realizar misiones de observación y reconocimiento a gran distancia, además de admitir diferentes configuraciones según las necesidades operativas.
El T40 nace de la experiencia acumulada con el Dovbush T20
El nuevo dron ha sido desarrollado por el mismo equipo responsable del Dovbush T20 y de los sistemas Kotyhoroshko utilizados por Ucrania desde 2022.
Precisamente esa experiencia previa habría servido para desarrollar una aeronave considerablemente más ambiciosa. Frente al T20, el nuevo T40 incorpora modificaciones destinadas a aumentar tanto su autonomía como su capacidad para operar lejos de su punto de lanzamiento.
Durante las pruebas necesarias para obtener la autorización oficial, el sistema habría cumplido las especificaciones tácticas y técnicas establecidas por sus desarrolladores.
Entre sus características figura un motor con sistema electrónico de inyección de combustible, pensado para mejorar la eficiencia durante vuelos prolongados. Sus responsables también destacan una firma de radar reducida, aunque no se han publicado datos independientes que permitan determinar hasta qué punto resulta difícil de detectar.
Más de un día entero sin aterrizar
Permanecer más de 24 horas en vuelo cambia considerablemente las posibilidades de una plataforma no tripulada.
Ese nivel de autonomía permitiría cubrir grandes distancias y mantenerse durante largos periodos realizando tareas de vigilancia o recopilando información sin tener que regresar rápidamente a su base. El sistema también ha sido diseñado para operar en entornos sometidos a interferencias y guerra electrónica, uno de los principales desafíos para los drones utilizados actualmente en el conflicto.
Ucrania sostiene además que el T40 puede adaptarse a distintas configuraciones operativas. Sin embargo, no ha revelado aspectos importantes como su carga útil máxima, el número de unidades que pretende producir o el ritmo al que podría incorporarlas a sus fuerzas.
🇺🇦Dron ucraniano Dovbush T20 ha sido actualizado para poder llevar drones FPV sobre sus alas a modo dron nodriza. Puede llevar hasta 6 según el fabricante pic.twitter.com/lrRLvZ9OOz
— Drones de guerra 💥war drones💥 (@dronesdeguerra) November 20, 2024
Sus cifras todavía necesitan demostrarse fuera de las pruebas
La homologación supone un paso importante, pero no significa que todas las prestaciones anunciadas hayan sido verificadas de manera independiente.
Los más de 2.000 kilómetros de alcance y las 24 horas de autonomía proceden de información oficial y de sus desarrolladores. Tampoco se conocen todavía detalles suficientes sobre cómo pueden variar esas cifras dependiendo de factores como la carga transportada, las condiciones meteorológicas o las interferencias electrónicas.
Por eso, el Dovbush T40 debe entenderse por ahora como una nueva plataforma ucraniana con especificaciones especialmente ambiciosas, no como un sistema cuyas capacidades máximas hayan quedado demostradas públicamente en todas las condiciones.
Aun así, su aparición refleja una tendencia mucho más amplia: Ucrania está intentando transformar la experiencia acumulada durante años de guerra con drones en una industria propia capaz de desarrollar sistemas cada vez más complejos, autónomos y de mayor alcance.