Imagen: Getty

Aparte de vacunarte (y todos deberían hacerlo), una estrategia importante para no coger la gripe es lavarte las manos de forma regular y evitar los estornudos, la tos y los mocos de las personas enfermas. La lógica detrás de estos consejos dice que el virus de influenza requiere el contacto cercano para infectar a otra persona.

Advertisement

No obstante, un estudio reciente publicado en el diario científico Proceedings of the National Academy of Sciences sugiere que puedes coger la gripe con solo inhalar el aliento infectado de otra persona. Investigadores en la Universidad de Maryland realizaron un experimento sorprendentemente original para comprobarlo. Cogieron a 142 estudiantes universitarios que tenían la gripe y los pusieron en una máquina especialmente diseñada para el experimento por 30 minutos durante tres días.

La máquina — llamada la “Gesundheit II”, lo cual significa “salud” en alemán — coleccionó muestras de aliento de los estudiantes cuando tosían, estornudaban, hablaban y exhalaban. Cuando terminó el experimento, la máquina había recogido más de 200 muestras de aliento, junto con muestras de fluidos de la nariz y la garganta de los estudiantes.

Como se esperaba, los investigadores encontraron varias partículas virales en las muestras que tomaron cuando los voluntarios estaban tosiendo. Pero también encontraron el virus en 8 de las 23 muestras que tomaron cuando las personas no estaban tosiendo. Además, algunas de las muestras de fluidos cogidas de los estornudos no contenían una gran presencia de partículas virales en comparación con otras muestras, lo cual sugiere que los estornudos son raros y que no tienen un rol importante en la transmisión aérea del virus. (Sin embargo, es posible que los estornudos contaminen las superficies cercanas.)

Advertisement

SegĂşn los autores, el estudio es el primero en confirmar esto utilizando muestras conseguidas de forma natural.

“Las personas con gripe generan gotitas infecciosas que se mantienen suspendidas en el aire durante mucho tiempo aunque no estén tosiendo, especialmente durante los primeros días de la enfermedad”, afirmó en una declaración Donald Milton, uno de los autores principales del estudio y un profesor de la salud medioambiental en la Facultad de Salud Pública de la Universidad de Maryland.

Advertisement

Los hallazgos del equipo también revelaron otras pecularidades sobre la gripe. Al parecer, el virus nos hace sentir mal en una de dos maneras distintas e independientes. En un caso, infecta e irrita nuestro tracto respiratorio superior, donde están la nariz y la garganta. Por otro lado, también puede infectar el tracto respiratorio inferior, donde están los pulmones. Según la investigación, las partículas virales generadas por el aliento solo se producen con las infecciones del tracto respiratorio inferior.

Aún más misterioso, las personas recientemente vacunadas — en la temporada de gripe actual o en la anterior — parecían ser más propensas a tener infecciones del tracto respiratorio inferior y derramaban más del virus cuando respiraban o tosían. Esto es algo que nunca se había observado, y saber lo que significa exactamente requiere más investigación, dicen los autores. Se sabe que las vacunas, aunque puedan fallar en prevenir la gripe, pueden reducir la severidad de los síntomas.

Advertisement

Al fin y al cabo, los autores declaran que sus hallazgos dejan claro que solamente hay una forma de prevenir la transmisión de la gripe en el trabajo o la escuela si ya la tienes: quédate en casa y evita el contacto con las otras personas.

[Proceedings of the National Academy of Sciences]