Photo: Steven Zolneczko (Flickr)

Aunque los gatos son una de las mascotas más populares en todo el mundo, con fans y apasionados por doquier, en algunas regiones del planeta suponen una verdadera amenaza para otras especies. En Nueva Zelanda, un pueblo quiere imponer una nueva ley: prohibir a los gatos en todo el territorio.

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En el pueblo de Omaui los gatos parece que ya no son bienvenidos por muchos, en especial por las autoridades. La razón no es que prefieran a los perros u otro tipo de mascotas, sino que hasta ahora los gatos han cazado demasiadas aves y otras criaturas, tanto así que han puesto en peligro de extinción a otras especies, según estudios locales.

La solución que se les ha ocurrido en el pueblo es prohibir la presencia de los gatos, pero no de inmediato. Los residentes que tengan gatos deberán registrarlos y colocarles un chip, de este modo podrán vivir tranquilos en sus hogares, como siempre. No obstante, una vez el gato muera, su dueño no podrá adquirir otro. La idea es que en poco más de una década ya no queden gatos en Omaui.

Como era de esperarse, los propietarios de gatos están muy molestos. Además de sentir que sus mascotas están siendo denigradas y excluidas, dicen que los gatos ayudan mucho a combatir roedores y son necesarios en algunas casas. Sin embargo, los que proponen la ley dicen que es más importante preservar las especies diversas y autóctonas de Nueva Zelanda, y deben actuar al respecto.

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Esta no es la primera vez que se propone una ley de este tipo. En Australia ya han creado una zona de exclusión con vallas eléctricas para mantener afuera a los felinos, y otra ciudad de Nueva Zelanda incluso propuso matar a todos los gatos salvajes que no estuvieran registrados con chips, una medida mucho más cruel y radical.

Sin embargo, la medida de prohibir los gatos, aunque suene cruel, toma cierto sentido cuando los expertos explican que muchas de las especies de Nueva Zelanda (y Australia) son exclusivas de la región, por lo que si los gatos las matan desaparecerán para siempre. Recientemente un estudio aseguró que los gatos callejeros son responsables de la extinción de 63 especies. Claramente en Omaui no quieren que sus especies nativas sean las próximas. [Otago Daily Times vía Verge]