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Tecnología

Un robot pasó ocho meses bajo el hielo de la Antártida y descubrió una amenaza que preocupa a los científicos

Un robot submarino logró explorar durante ocho meses las profundidades ocultas bajo las plataformas de hielo de la Antártida oriental. Los datos revelaron la presencia de aguas relativamente cálidas bajo el glaciar Denman, un descubrimiento que preocupa a los científicos por sus posibles consecuencias sobre el deshielo y el nivel del mar.
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Durante ocho meses, un pequeño robot permaneció atrapado bajo las enormes plataformas de hielo de la Antártida, explorando un territorio prácticamente inaccesible para los científicos. Cuando finalmente logró regresar a aguas abiertas y transmitir sus datos, reveló información que podría resultar fundamental para comprender el futuro del continente helado.

El dispositivo detectó la presencia de aguas relativamente cálidas bajo el glaciar Denman, una región especialmente vulnerable a los efectos del calentamiento oceánico.

La investigación, desarrollada por científicos australianos y publicada en diciembre de 2025 en la revista Science Advances, advierte que pequeños cambios en la circulación del océano podrían acelerar el derretimiento de este gigantesco glaciar.

Un viaje de 300 kilómetros bajo el hielo

El protagonista de esta investigación es un flotador robótico autónomo de la red Argo, equipado con sensores capaces de registrar la temperatura y salinidad del agua.

Durante dos años y medio, el dispositivo recorrió aproximadamente 300 kilómetros por las aguas cercanas y situadas debajo de las plataformas de hielo de Denman y Shackleton, en la Antártida oriental. En total, recopiló cerca de 200 perfiles oceanográficos, incluyendo un período de ocho meses durante el cual permaneció bajo el hielo.

El robot realizaba mediciones cada cinco días, desde las profundidades oceánicas hasta las proximidades de la base de las plataformas heladas.

Sin embargo, mientras permanecía debajo de ellas no podía salir a la superficie para transmitir información, por lo que los investigadores desconocían si lograría regresar.

Un robot pasó ocho meses bajo el hielo de la Antártida y descubrió una amenaza que preocupa a los científicos
© WION – Youtube.

El descubrimiento que encendió las alarmas

Los datos permitieron identificar diferencias importantes entre las dos regiones estudiadas.

Mientras que gran parte de la plataforma Shackleton permanece actualmente aislada del contacto directo con aguas oceánicas relativamente cálidas, el glaciar Denman presenta una situación mucho más preocupante.

Los científicos descubrieron que una masa de agua cálida en profundidad alcanza la cavidad situada bajo el glaciar y contribuye a su derretimiento desde abajo.

El problema es que un aumento relativamente pequeño en el espesor de esta capa de agua podría permitir que más calor llegue hasta el hielo, acelerando su pérdida de masa y favoreciendo un retroceso potencialmente inestable.

Un glaciar capaz de elevar el nivel del mar

El glaciar Denman contiene suficiente hielo como para provocar un aumento del nivel del mar de aproximadamente 1,5 metros si llegara a perderse por completo su masa de hielo terrestre.

Esto no significa que semejante escenario vaya a producirse de manera inmediata. Sin embargo, los investigadores advierten que el calentamiento oceánico podría comprometer progresivamente la estabilidad del glaciar.

Las plataformas flotantes funcionan como barreras naturales que ayudan a frenar el desplazamiento del hielo continental hacia el océano. Cuando se debilitan, pueden acelerar la descarga de hielo desde tierra firme y contribuir al aumento del nivel del mar.

Un robot pasó ocho meses bajo el hielo de la Antártida y descubrió una amenaza que preocupa a los científicos
© WION – Youtube.

Una nueva herramienta para comprender el futuro de la Antártida

Más allá del descubrimiento, la misión representa un avance tecnológico importante para la investigación polar.

Por primera vez, un flotador autónomo consiguió recopilar mediciones a lo largo de una extensa trayectoria bajo una plataforma de hielo de la Antártida oriental, incluyendo información sobre zonas que anteriormente resultaban inaccesibles.

Estos datos permitirán mejorar los modelos oceánicos y climáticos utilizados para anticipar cómo responderán los glaciares al calentamiento global.

Aunque todavía son necesarias nuevas observaciones, el hallazgo demuestra que lo que ocurre bajo el hielo puede ser tan importante como los cambios que observamos desde la superficie.

 

 

Fuente: Futura Science.

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