Un satélite de reconocimiento sufrió una anomalía no identificada y se rompió en pedazos. Y ahora esos fragmentos quedaron atrapados a gran altura sobre la Tierra, y presentan riesgo de colisión con otros objetos.
El satélite Yaogan-50 (02) de China se lanzó el 15 de marzo de 2025 a bordo de un cohete Long March 6ª. El satélite llegó con éxito a su órbita operativa, una órbita altamente retrógrada, lo que significa que viaja en dirección opuesta a la de la rotación de la Tierra, a una altura de unos 952 kilómetros.
Sin embargo, a pocos meses de iniciada su misión el satélite parece haber tenido un desperfecto. El 4 de septiembre la Fuerza Espacial de EE.UU. catalogó 43 fragmentos que quedaron allí en la órbita cuando se rompió el Yaogan-50 (02), según Jonathan McDowell, ex astrofísico del Centro de Astrofísica del Harvard-Smithsonian, que sigue la actividad espacial.
Basura peligrosa
Los fragmentos del satélite están a una altura de entre 600 y 1.000 m. por sobre la superficie de la Tierra. Permanecen en la órbita de inclinación de 142 grados del satélite.
A esa altura, los fragmentos probablemente permanecerán en órbita durante mucho tiempo. La basura espacial que queda en órbita por debajo de los 600 km suele caer a la Tierra en pocos años por la atracción atmosférica. Pero si la altura es mayor, tanto más tiempo permanecerán los fragmentos en la órbita de la Tierra.
En el caso de la basura espacial a una altura de 800 km, su descomposición puede llevar siglos, según la NASA. Por encima de los 1.000 km la basura espacial puede seguir orbitando en torno a la Tierra durante miles de años.
Y allí, la basura espacial presenta un riesgo de colisión con otras naves espaciales o fragmentos de basura espacial, lo que a su vez daría como resultado la creación de otro campo de basura espacial.
Lo que se rompe allí arriba
La Agencia Espacial Europea calcula que ha habido más de 660 explosiones, colisiones o eventos anómalos que dieron como resultado la fragmentación de objetos y así, hoy hay más de 1,5 millones de objetos en órbita que son basura espacial.
No se sabe con precisión qué hizo que se rompiera en pedazos el Yaogan-50 (02) pero podría haber sido una falla de la batería o en la propulsión, o tal vez puede haber colisionado con otro objeto, o incluso con basura espacial.
Yaogan-50 identifica a una serie de satélites de reconocimiento y sensores remotos que China afirma que se usan para reconocimiento del terreno nacional, cálculos de rendimiento de cosechas y prevención y mitigación de desastres. Pero se especula que los satélites se usan para tareas de inteligencia o monitoreo militar, según SpaceNews.