Con la noticia del pavo real al que le
prohibieron el acceso a un avión como animal de apoyo emocional, el mundo supo
que las aerolíneas estaban tratando de establecer un límite. Ahora ha vuelto
ocurrir, aunque en este caso la mascota no sólo se quedó en tierra, acabó en un
inodoro.
Al parecer, Belen Aldecosea, una pasajera
en un vuelo de Spirit Airlines, tenía un
hámster certificado como animal de apoyo emocional. Aldecosea dijo que llamó anteriormente
a la aerolínea hasta dos veces para asegurarse que le permitían a su hámster en el
vuelo del 21 de noviembre desde Baltimore hasta el sur de Florida. En ambas
ocasiones, un representante de la aerolínea le dijo que el hámster podía volar
con ella.
Sin embargo, aquello era una error. Spirit
no permite roedores en sus vuelos, y esto fue lo que le dijo un empleado a
Aldecosea antes de pasar por la seguridad en el Aeropuerto. Aldecosea ha explicado que se quedó en una situación complicada:
No
tenía amigos ni familiares lo suficientemente cerca para recoger al hamster, no
podía alquilar un coche y necesitaba regresar a mi casa para atender un
problema médico.
Además, y según la pasajera, un empleado
de Spirit le sugirió que soltara al hámster a la calle o lo arrojara al inodoro
del aeropuerto. Aldecosea eligió esta última opción, “tenía miedo. Fue horrible
intentar meterlo en el baño. Estaba emocionada, llorando. Me senté allí unos 10
minutos llorando sentada”. Posteriormente, la compañía ha emitido un
comunicado:
Después de investigar este incidente,
podemos decir con confianza que en ningún momento nuestros agentes sugirieron
que la pasajera debería lastimar a un animal.
Sera como fuere, el incidente viene a
sumarse a la historia reciente que mencionábamos con el pavo real. Dos casos
que abren el debate sobre qué se considera un animal de apoyo emocional y qué
animales deben permitirse en los vuelos comerciales. [Jezebel]