Una investigación busca determinar si Miguel Ángel Buonarotti es el autor de la escultura que representa a San Juan Bautista niño o “Il Giovannino”. Se trata de saber si Miguel Ángel la creó en su etapa de joven, en la Florencia de los Médici. La pieza ya cuenta con antecedentes documentales y un pasado judicial.
Entre 1993 y 2000 el historiador Ángel Osvaldo Nessi examinó la escultura, y en 1997 presentó su hipótesis: Il Giovannino es obra de Miguel Ángel. La obra reaviva el interés público tras haberse compilado y revisado los archivos que dejó Nessi. Pablo Semmartin es investigador y documentalista, y asesora al actual propietario de la obra.
Fue Nessi quien dijo que Il Giovannino era obra del artista renacentista en su temprana juventud, y los más de 700 documentos que recuperó Semmartin tras la muerte del historiador incluyen un estudio del Dr. Aurelio Álvarez Perez, de la Universidad Autónoma de Barcelona, en 1998. Se determinó en ese estudio que la obra no es de mármol sino de yeso alabastrino, gracias aun análisis con microscopios y difracción de rayos X.
El material, dicen los expertos, se condice con bocetos y encargos de finales del siglo XV en la Toscana, cuando los jóvenes escultores trabajaban sobre yeso por no poder acceder al mármol. En junio de 2026 el Dr. Josep Oriol Oms Llobet del Instituto de Geociencias de Barcelona ratificó que la obra es de yeso alabastrino.
Hoy los análisis se centran en la pátina verdosa del cabello y en el estudio del cincelado para comparar las marcas con las técnicas documentadas de esculturas de Miguel Ángel, y Semmartin señala que se llevan a cabo “cuatro análisis nuevos muy importantes” para evaluar esas características en términos de su profundidad, dirección y regularidad.
¿Quién tiene la escultura?
Se trata de definir de dónde provino la obra. El equipo indica que habría llegado a Buenos Aires entre 1920 y 1930 por el vínculo de una descendiente de los Mëdici y una acaudalada familia local. La figura aparentemente permaneció en la misma familia, y el heredero actual tiene unos 40 años y vive en Argentina. Il Giovannino fue hasta ahora una reliquia de la familia, pero en un momento la madre de este heredero tuvo problemas económicos y consultó por su valor en un comercio de arte en Buenos Aires. Ese fue el inicio del estudio de Nessi, que hizo pública su hipótesis.
En 1995 la Policía Federal de Argentina denunció que enviados del Vaticano buscaban la escultura porque supuestamente había sido robada. Pero cuando el juez ordenó un allanamiento, no encontraron la obra. Con el tiempo la denuncia se desestimó y se archivó la causa, aunque eso no resolvió las dudas sobre su autoría. El heredero en aquel momento era un niño, y dijo que su vida se vio condicionada por ese episodio que dio origen a intentos de secuestro, con el consecuente temor de la familia que debió mudarse varias veces.
La obra permaneció oculta y en 2019 la madre del actual propietario murió. La obra no salió nunca del país, y está guardada en una bóveda de seguridad.
Semmartin afirma que hoy la obra podría valer unos US$100 millones, pero que si se confirma que el autor fue Miguel Ángel, su valor ascendería a los US$450 millones, cifra récord en el mercado del arte.
Hay interés internacional por el caso, y aunque en el pasado la familia recibió ofertas millonarias en dólares, las rechazó en todos los casos. El heredero quiere que la escultura esté en un museo, no en una colección privada. Il Giovannino sigue sometido a peritajes científicos, esperando consenso académico y una certificación internacional que confirme la autoría.
El equió sigue investigando la obra, además de la documentación histórica con el fin de que las pruebas converjan y determinen que Miguel Ángel, en verdad, fue el autor.
[Fuentes: Extracatamarca]