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Ciencia

Una estación de esquí en Suiza encontró un uso inesperado para sus cañones de nieve: combatir incendios en pleno verano

Adelboden-Lenk depende cada vez más de la nieve artificial para mantener sus pistas en invierno. Ahora estudia reutilizar durante el verano los embalses, bombas y decenas de kilómetros de tuberías que alimentan 260 equipos de nieve artificial para crear cortafuegos húmedos y proporcionar agua a bomberos y helicópteros.
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Durante el invierno, una extensa red de tuberías enterradas bajo las montañas de Adelboden-Lenk, en Suiza, transporta miles de litros de agua hasta cientos de cañones encargados de fabricar nieve.

En agosto, buena parte de esa infraestructura permanece parada.

La estación ha empezado a preguntarse si tiene sentido dejarla así mientras los veranos son cada vez más secos y aumenta el riesgo de incendios forestales. Su propuesta es sencilla: utilizar la misma red diseñada para cubrir las pistas de nieve como infraestructura de emergencia contra el fuego.

No se trata tanto de disparar nieve contra un incendio, sino de aprovechar algo mucho más valioso que ya está instalado en la montaña: agua, depósitos, bombas y kilómetros de tuberías.

Una estación cada vez más dependiente de la nieve artificial

Adelboden-Lenk cuenta con alrededor de 200 kilómetros de pistas, distribuidas entre aproximadamente 1.000 y 2.300 metros de altitud.

Al tratarse de una estación de media montaña, el aumento de las temperaturas y una nieve natural menos fiable representan un problema especialmente importante. Actualmente, se estima que alrededor del 70% de la nieve utilizada en sus pistas es producida artificialmente.

Para conseguirlo, la estación dispone de una infraestructura considerable: 210 cañones de nieve y 50 lanzas, conectados mediante bombas y decenas de kilómetros de conducciones subterráneas.

También existen embalses que durante los meses cálidos acumulan lluvia y agua procedente del deshielo para utilizarla posteriormente en invierno.

Y ahí aparece la segunda vida de todo el sistema.

Una estación de esquí en Suiza encontró un uso inesperado para sus cañones de nieve: combatir incendios en pleno verano
© Next 9NEWS
– Youtube.

Los bomberos podrían conectarse directamente a las tuberías

La idea no consiste principalmente en utilizar los cañones como enormes mangueras.

Jürg Klopfenstein, responsable de producción de nieve de la estación, explica que estos podrían emplearse para humedecer campos o proteger infraestructura próxima, pero la verdadera ventaja está en la red que los alimenta.

Los bomberos podrían acceder a determinados puntos de las tuberías para obtener agua donde fuese necesaria.

Los helicópteros contraincendios también podrían reabastecer sus depósitos directamente desde los embalses de la estación, reduciendo la distancia necesaria para conseguir agua durante una emergencia.

Otra posibilidad sería utilizar las conducciones para mantener húmedas determinadas franjas de terreno antes de que lleguen las llamas, creando una especie de zona de protección que ralentice el avance del incendio y dé tiempo a los equipos de emergencia.

Incluso los Alpes empiezan a prepararse para grandes incendios

Suiza no ha sufrido en 2026 incendios de la magnitud registrada en determinadas zonas del sur de Europa, pero la sequedad ha elevado el riesgo en buena parte del país, incluida la región de Berna donde se encuentra Adelboden.

Stefan Buchs, responsable de operaciones de la estación, reconoce que los Alpes tienen vegetación y condiciones diferentes a las de España, Portugal o Grecia, por lo que no puede trasladarse directamente el mismo riesgo.

Sin embargo, los responsables locales ya consideran plausible un escenario con incendios forestales extensos. Los bomberos de la región han detectado además periodos de fuerte sequedad que comienzan incluso durante la primavera.

No es una solución para todos los incendios

La propuesta tiene límites evidentes.

Nathan Solothurnmann, experto climático de Greenpeace citado por AP, advierte que reutilizar estas redes puede servir como adaptación local, pero no resuelve el aumento general del riesgo de incendios. La mayoría de los bosques suizos tampoco dispone de enormes redes de agua enterradas bajo el terreno.

Por ahora, Adelboden-Lenk está explorando y preparando esta posibilidad; no significa que el sistema haya demostrado ya su eficacia frente a un gran incendio real.

Pero la idea resume una transformación curiosa que están viviendo los Alpes. Una infraestructura construida para solucionar la falta de nieve en invierno podría terminar siendo útil para afrontar el problema contrario unos meses después: montañas demasiado calientes y secas durante el verano.

Fuente: EuroNews.

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