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Tecnología

Viajar en el tiempo no es completamente ciencia ficción, aunque todavía tenga límites enormes

Una exposición en Barcelona reúne física, biología, neurociencia y filosofía para explorar cómo nació el tiempo, por qué parece avanzar en una sola dirección y si podríamos viajar a través de él. Algunas respuestas están bien establecidas; otras continúan en los límites de la ciencia.
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El tiempo organiza prácticamente todo: los movimientos de los planetas, el envejecimiento, los recuerdos y hasta la forma en que imaginamos nuestro futuro. Sin embargo, definir qué es exactamente sigue siendo extraordinariamente difícil.

La exposición La invención del tiempo, instalada en el Centre Martorell d’Exposicions de Barcelona, aborda este enigma mediante objetos históricos, audiovisuales, instalaciones interactivas y referencias culturales como una réplica de la máquina imaginada por H. G. Wells. La muestra está comisariada por el físico y biólogo Ricard Solé.

1. ¿Qué es realmente el tiempo?

Para la física, el tiempo permite ordenar los acontecimientos y, desde Einstein, forma junto con el espacio una estructura denominada espacio-tiempo. Para la biología aparece en los ritmos circadianos, el desarrollo y el envejecimiento. Para la neurociencia también es una experiencia construida por el cerebro.

La filosofía, mientras tanto, continúa discutiendo si únicamente existe el presente, si pasado y futuro son igualmente reales o si la sensación de que el tiempo “fluye” es una propiedad de nuestra conciencia. No existe una definición única aceptada por todas las disciplinas.

2. ¿Cuándo comenzó?

El universo observable se encuentra en expansión desde un estado extremadamente caliente y denso ocurrido hace unos 13.800 millones de años. En los modelos cosmológicos clásicos, el reloj cósmico se sitúa en cero en el Big Bang.

Pero afirmar que allí comenzó literalmente el tiempo es más complicado. Las ecuaciones de la relatividad dejan de ser suficientes al aproximarse a ese estado inicial y haría falta una teoría comprobada de gravedad cuántica. Algunos modelos incluso reemplazan el comienzo absoluto por etapas anteriores o por una naturaleza distinta del tiempo.

3. ¿Por qué unas horas parecen minutos y otras eternas?

Los relojes pueden medir intervalos con una precisión extraordinaria, pero nuestra experiencia subjetiva depende de la atención, las emociones, la novedad y la memoria.

Recordar tampoco consiste en reproducir una grabación exacta. El cerebro reconstruye los episodios y reutiliza parte de la misma red neuronal para combinar experiencias pasadas e imaginar situaciones futuras. Por eso, los trastornos graves de memoria también pueden dificultar la capacidad de proyectarse mentalmente hacia lo que todavía no ocurrió.

4. ¿Existe un reloj universal?

Newton imaginaba un tiempo absoluto que avanzaba igual para todos. La relatividad eliminó esa posibilidad: dos relojes pueden registrar duraciones diferentes según su velocidad y la gravedad a la que estén sometidos.

El efecto no es una simple teoría. Los relojes de los satélites GPS deben corregirse porque se mueven rápidamente y se encuentran en una región con una gravedad más débil que la superficie terrestre. Sin esos ajustes relativistas, las mediciones de posición acumularían errores.

5. ¿Podemos predecir el futuro?

Las leyes físicas permiten anticipar eclipses, órbitas y numerosos fenómenos con enorme precisión. Sin embargo, un sistema puede obedecer reglas deterministas y seguir siendo prácticamente impredecible.

En los sistemas caóticos, diferencias minúsculas en las condiciones iniciales pueden crecer hasta generar resultados muy distintos. A esto se suman la incertidumbre cuántica, la información incompleta y la imposibilidad práctica de medir cada variable del universo.

6. ¿Podemos viajar en el tiempo?

En cierto sentido, ya podemos viajar hacia el futuro. Una persona que se desplazara a velocidades cercanas a la de la luz o permaneciera cerca de un campo gravitatorio extremadamente intenso envejecería más lentamente que alguien situado lejos de esas condiciones. Al reencontrarse, habría avanzado más hacia el futuro de los demás.

Viajar al pasado es otra historia. Algunas soluciones matemáticas de la relatividad incluyen agujeros de gusano y trayectorias que regresan a un momento anterior, pero no sabemos si esas estructuras pueden existir de manera estable ni si otras leyes físicas impedirían utilizarlas como máquinas del tiempo. No existe ninguna evidencia experimental de que una persona u objeto haya viajado al pasado.

Una exposición que ofrece más preguntas que certezas

La muestra divide su recorrido entre el tiempo percibido —la Tierra, la vida, la memoria y la evolución— y el tiempo construido mediante calendarios, relojes, relatividad, predicción y teoría del caos.

La invención del tiempo puede visitarse en el Centre Martorell d’Exposicions, en el parque de la Ciutadella, hasta el 30 de septiembre de 2027. El museo informa un horario de martes a domingo y festivos, de 10:00 a 20:00.

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