Si un smartphone es tan gigantesco que te obliga a vestir los pantalones más grandes del armario para poder llevarlo en el bolsillo, es que hay un problema. Eso es justo lo que ocurre con el Nokia Lumia 1520, un smartphone (perdón, phablet) de seis pulgadas que te fuerza a adaptarte tú a él, y no al revés. ¿No iba esto de la tecnología de estar a nuestro servicio? Lo he estado probando durante una semana y, pese a sus virtudes, el resultado es el que me temía: una (gran) decepción.

¿Qué es?

Es la apuesta de Nokia y Microsoft para colarse en el terreno de los phablets, los tabletófonos. Un móvil que presume de ser tan grande que acaba siendo incómodo. El Lumia 1520 cuesta 200$ en EE.UU. con contrato. Aún no ha salido a la venta en Latinoamérica, pero llegará a España a finales de febrero por 679 euros libre.

¿Por qué es importante?

Importa porque es el intento de Nokia y Microsoft por hacer sombra al único que de momento ha sabido sacar partido al extraño mundo del phablet: Samsung. El Galaxy Note 3 ha combinado como nadie diseño, portabilidad y tamaño, tan bien que de hecho le está haciendo la competencia al que era hasta ahora el smartphone estrella de la coreana, el Galaxy S4. Una batalla interna que el S5 debería solucionar.

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Lo malo para Nokia y Microsoft es que las comparaciones entre el Lumia 1520 y el Galaxy Note 3 son odiosas. El 1520 es excesivamente grande, pesado y grueso; el Note 3 es justo lo contrario.

Diseño

Lo primero que uno piensa al coger el 1520 es que es un Lumia 1020 en esteroides, agigantado, con unas cuantas pulgadas de más. Y es, en esencia, justamente eso.

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Nokia ha querido mantener la línea, diseño y materiales del Lumia 1020 en la versión de mayor tamaño, pero la decisión es un error. Tras una semana probándolo, el tamaño es excesivo; pesa demasiado (209 gramos vs 168 del Galaxy Note 3) y no es tan fino como sus rivales (8,7 mm vs 8,3 mm del Note 3 vs 6,5 mm del Sony Xperia Z Ultra, aunque este último también pesa más, 212 gramos).

Nada que objetar respecto al acabado y los materiales. Tan exquisitos como en el Lumia 1020: el policarbonato mate en la carcasa trasera lo hace muy agradable al tacto, más que el acabado brillante en la versión en rojo. Las esquinas redondeadas, la integración de la pantalla en el cuerpo del teléfono, los tres botones físicos (volumen, encendido y cámara)... incluso la ranura microSD, algo que no encontramos en otros modelos. Todo está al nivel que Nokia nos tiene acostumbrados en su gama alta de Lumia.

El problema es curiosamente de su principal diferenciador: el tamaño. Demasiado grande, demasiado pesado, demasiado incómodo.

Usándolo

Si miramos individualmente los componentes clave del Lumia 1520, no se puede pedir mucho más.

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Primero, la pantalla. Es por fin Full HD, con resolución 1920 x 1080 píxeles (367 píxeles por pulgadas) y se ve fantástica en casi cualquier situación de luz. Es un panel de tecnología IPS LCD con la novedad de que Nokia ya no utiliza una matriz Pentile, como en el 1020, sino una matriz RGB, es decir, una distribución equivalante de rojo, verde y azul. ¿Qué quiere decir esto? La nitidez es casi perfecta, mayor que en el Lumia 1020. Si a eso añadimos la tecnología ClearBlack, que logra negros y oscuros de verdad, el resultado es de gran calidad. ¿Tanto como el Galaxy Note 3?

No pudimos probarlos frente a frente, pero sí probamos hace ya un tiempo el Note 3 y hay una diferencia notable: el brillo a plena luz del día. En el Note 3, con pantalla SuperAMOLED, el brillo en los tests es claramente superior al del Lumia 1520. El Galaxy Note 3 utiliza un panel de matriz Pentile, pero la mayor densidad de píxeles (386 ppp) hace que no haya problemas de nitidez.

Comparando por tanto las pantallas del Note 3 y la del Lumia 1520, el resultado es similar, pero el mayor brillo del Note 3 a plena luz del día le da cierta ventaja.

¿Qué hay de la cámara?

Es uno de los puntos fuertes del Lumia 1520. Hacer y revisar fotos en una pantalla de 6 pulgadas es un lujo. La cámara cuenta con un sensor de 20 megapíxeles y tecnología PureView, la misma que incorpora el Lumia 1020, aunque este con sensor y óptica sensiblemente mejores. El interfaz de manejo es exactamente el mismo que en su hermano pequeño, y eso es un acierto. Soporta además formato RAW, lo que abre muchísimas posibilidades de edición, aunque el Flash LED dual es un peldaño por debajo del xenon Flash del Lumia 1020.

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¿La calidad de las fotos? Buena a plena luz del día, mejorable por la noche. Debajo una pequeña comparativa. En las de día no incluimos al 1020, pero sí en las de noche. Como se puede ver, el Lumia 1020 sigue siendo el auténtico rey de la fotografía en móviles. Y de largo.

Lumia 1520:

iPhone 5s:

Lumia 1520:

iPhone 5s:

Lumia 1520:

Lumia 1020:

iPhone 5s:

Lumia 1520:

Lumia 1020:

iPhone 5s:

En el resto de frentes, software, rendimiento y batería, el Lumia 1520 no defrauda. Windows Phone es ahora mismo una cuestión de preferencias frente a iOS y Android. Es estable y cada vez más completo. Se echa de menos un sistema de notificaciones decente o aplicaciones mejor diseñadas, pero es tremendamente sencillo, visual e intuitivo. Además, el mayor tamaño de pantalla favorece la experiencia con Windows Phone: hay una columna adicional y más espacio para utilizar y personalizar las baldosas.

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El procesador Qualcomm Snapdragon 800 de 4 núcleos a 2,2 GHz (2 GB de RAM) ofrece un rendimiento en el que no notarás retardos ni aplicaciones más lentas de lo normal. Tal vez la cámara es ligeramente más lenta de lo que debería a la hora de abrir, captar fotos, saltar al carrete etc, pero nada que ver con la excesiva lentitud del Lumia 1020. Pese al tamaño de la pantalla, la batería de 3.400 mAh logra 14-16 horas en uso intensivo sin ningún problema.

Llegados a este punto, si pantalla, cámara, rendimiento y batería son sobresalientes y el software cuestión de preferencias, ¿qué hay de malo en el Lumia 1520? Volvemos al punto inicial: su tamaño lo hace incómodo, incluso para un amante de los phablets. Utilizar este equipo con una mano es imposible. Guardarlo en el bolsillo del pantalón también. Con una pantalla de 5,5-5,7 pulgadas máximo, un diseño mucho más fino y ligero, este móvil sería una seria alternativa al Galaxy Note 3. Ahora mismo se queda en tierra de nadie.

Lo mejor

La pantalla. Jugar en ella, navegar por Internet, ver y sacar fotos es un auténtico placer por su nitidez, color y brillo. Ideal si no lo tuvieras que llevar encima, pero ese es justo el sentido de un móvil.

Lo peor

Es el claro ejemplo de que más grande no siempre es mejor. Imposible sacar el teléfono sin que alguien se quede mirando, y no maravillado. De las 12-15 personas a las que lo enseñé, todas, absolutamente todas consideraron su tamaño ridículo y exagerado. Asusta hasta a sus potenciales clientes.

¿Merece la pena comprarlo?

Nada es blanco o negro. Si eres de los que no te gustan los teléfonos de pantalla grande, probablemente has dejado de leer en el titular. Bien. Si estás buscando un móvil de pantalla grande, el Galaxy Note 3 de momento sigue ofreciendo la mejor combinación de tamaño, peso, grosor, software y aplicaciones. Si por algún motivo eres fan de los smartphones gigantescos y de Windows Phone, entonces este teléfono está fabricado exclusivamente para ti. Eso sí, será difícil que Nokia y Microsoft encuentren mucha gente como tú para convertir el Lumia 1520 en un superventas.