Foto: J. Scott Applewhite / AP Images.

Muchos lo primero que hacemos al regresar a casa de hacer la compra de víveres es almacenar algunas frutas y verduras en el refrigerador para conservarlas. El tomate siempre es uno de los elegidos, pero un nuevo estudio científico ha demostrado que aunque refrigerarlo ayuda a mantenerlo en buen estado por más tiempo, su sabor se arruina.

El estudio fue llevado a cabo por un grupo de científicos expertos en horticultura de la Universidad de Florida, liderado por Bo Zhang. Y con él quieren explicar ese mito que muchas veces escuchamos en el supermercado: los tomates comerciales no tienen casi sabor.

Advertisement

Advertisement

Zhang y su grupo explican que esto tiene que ver con la forma en la que conservamos esta fruta. Al mantener el tomate refrigerado a una temperatura inferior a los 12 grados Celsius esto afecta a sus compuestos orgánicos volátiles, lo cual cambia por completo el sabor del tomate. Básicamente aunque un tomate refrigerado dure más tiempo antes de podrirse, también es cierto que día a día perderá más sabor.

Para demostrarlo además de analizar los tomates refrigerados a nivel genético (estudiando sus cambios celulares) también realizaron un pequeño experimento más tradicional: refrigeraron tomates a una temperatura de 5 grados Celsius en diferentes grupos, uno de ellos refrigerado por un día, otro por tres días y otro por una semana. Después un grupo de 76 voluntarios probó los tomates y, como era de esperarse, calificaron a los menos refrigerados como los de mejor sabor sin saber de qué grupo eran los tomates que probaban.

Por ahora el caso del tomate se quedará en un dilema personal muy complejo: ¿refrigerar los tomates para que duren más tiempo en buen estado o comprar más seguidos para consumir frescos y con mejor sabor? Cada quien tendrá su propia solución. [vía The Washington Post]


Síguenos también en Twitter, Facebook y Flipboard.