Analizar la sangre de un paciente sin necesidad de extraerla, solo mirando a la pantalla de un móvil. Eso es lo que promete un nuevo micro-implante creado por científicos suizos. El chip, llamado "IronIC system", mide solo 14 mm de largo por 2 mm de grosor, se implanta debajo de la piel y puede medir durante meses hasta 5 componentes de la sangre, enviando los resultados por Bluetooth a un móvil o tableta. Si todo marcha, podría estar listo para comercializar en cuatro años.

Hay un pero: para introducir el implante bajo la piel, sí, se necesita una aguja que lo aloje en un brazo, una pierna o en el abdomen. Una vez hecho, puede funcionar durante meses antes de ser retirado.

De momento, es capaz de medir elementos en la sangre como la glucosa o el colesterol. Los científicos que lo han creado aseguran además que podría detectar un ataque al corazón horas antes de que ocurra. Esto es gracias a una sustancia llamada troponina, que el corazón libera entre tres y cuatro horas antes de un ataque, sustancia que el micro-implante también podría detectar.

Una cinta pegada a la piel, justo encima del aparato, funciona a modo de batería. El chip envía información a la cinta, y de ahí por Bluetooth a un móvil o tableta. Las pruebas realizadas hasta ahora en ratones demuestran que los resultados son tan fiables como los análisis de sangre tradicionales. Como siempre, solo queda esperar que funcione. En cuatro años, más. [EPFL]