La carrera por regresar a la Luna tiene dos protagonistas que avanzan con calendarios cada vez más ajustados. Mientras la NASA prepara el primer alunizaje estadounidense desde 1972, China acaba de revelar una ambiciosa hoja de ruta para enviar a sus propios astronautas a la superficie lunar antes de 2030.
El anuncio se realizó durante la Séptima Conferencia de Vuelos Espaciales Tripulados, celebrada en Beijing, donde los responsables del programa espacial chino presentaron cuatro etapas destinadas a garantizar la seguridad de su primera misión lunar tripulada.
El nuevo calendario demuestra que China pretende acelerar sus pruebas durante los próximos tres años. Sin embargo, tanto el programa chino como el estadounidense todavía enfrentan desafíos tecnológicos importantes.
China prepara tres grandes pruebas antes del alunizaje
Wang Xiang, diseñador jefe del programa chino de exploración lunar, explicó que el primer ensayo tendrá lugar a principios de 2027.
Durante esta misión, el cohete Long March 10A transportará una nave Mengzhou sin tripulación hasta la órbita terrestre baja. En 2028 llegará una prueba más ambiciosa: el lanzamiento del cohete Long March 10 junto al módulo lunar Lanyue, que deberá demostrar su capacidad para descender sobre la Luna y volver a despegar.
Posteriormente, en 2029, China planea realizar un ensayo general utilizando dos cohetes Long March 10. Uno transportará Mengzhou y el otro el módulo Lanyue, que deberán encontrarse y acoplarse en órbita lunar.
Si estas pruebas resultan satisfactorias, el país intentará completar su primera misión tripulada antes de 2030.

Así será la primera misión china con astronautas
La operación utilizará tres componentes fundamentales: el cohete Long March 10, la nave tripulada Mengzhou y el módulo de alunizaje Lanyue.
El plan contempla lanzar dos cohetes por separado, uno con tres astronautas y otro con el módulo lunar.
Ambos vehículos se encontrarán en órbita alrededor de la Luna. Después, dos tripulantes pasarán al módulo Lanyue y descenderán hasta la superficie. El tercer astronauta permanecerá en órbita mientras sus compañeros realizan actividades científicas, recolectan muestras y exploran el terreno.
Una vez finalizada la misión, los exploradores volverán a despegar, se acoplarán nuevamente con Mengzhou y emprenderán el regreso a la Tierra.
La NASA todavía mantiene su ventaja en el calendario
Estados Unidos tiene previsto realizar su próximo alunizaje tripulado en 2028, mediante Artemis IV.
Antes, en 2027, Artemis III deberá comprobar las maniobras de encuentro y acoplamiento entre la nave Orion y los módulos lunares desarrollados por SpaceX y Blue Origin. La NASA busca reducir riesgos antes de enviar nuevamente astronautas a la superficie.
Sin embargo, la preparación de estos módulos sigue siendo uno de los desafíos principales del programa estadounidense.
Aunque las compañías trabajan para cumplir el objetivo de 2028, cualquier retraso importante podría modificar el calendario.
Una nueva carrera espacial con la Luna como objetivo
A diferencia de la competencia entre Estados Unidos y la Unión Soviética durante el siglo XX, la nueva carrera lunar no busca únicamente realizar una visita histórica.
Ambas potencias aspiran a desarrollar capacidades de exploración sostenida, investigar recursos y preparar futuras misiones hacia destinos más lejanos. China ya consiguió importantes avances mediante sus misiones robóticas Chang’e, incluyendo la recuperación de muestras de la cara oculta lunar en 2024.
La NASA, por su parte, trabaja junto a socios internacionales para establecer una presencia humana prolongada cerca del polo sur lunar. Por ahora, Estados Unidos mantiene una fecha objetivo anterior a la china. Pero los próximos ensayos serán decisivos para determinar si ambos programas pueden cumplir sus calendarios.
La nueva carrera hacia la Luna ya está en marcha y su resultado dependerá menos de los anuncios que de las pruebas tecnológicas que todavía quedan por superar.