Los Huli, en Indonesia y Pap√ļa (Nueva Guinea). Foto: Jimmy Nelson / Before They Pass Away

La ciencia y la religión no suelen ir de la mano, pero pocos estudios se han atrevido a decir que la primera interfiere en el correcto funcionamiento de la segunda. Eso es lo que afirman precisamente desde la Universidad de Helsinki, que las personas religiosas entienden peor el mundo.

La revista Applied Cognitive Psychology acaba de publicar un estudio realizado en Finlandia sobre 258 voluntarios a los que se les ha preguntado sobre us creencias. El estudio concluye que creer en dios distorsiona la manera en la entendemos el mundo real y hace a los creyentes m√°s propensos a dar por buenos conceptos cient√≠ficamente incorrectos como ‚Äúlas piedras sienten el fr√≠o‚ÄĚ o ‚Äúla tierra tiene sed‚ÄĚ.

No se trata solo de una cuesti√≥n religiosa. Creer en fen√≥menos paranormales como el tarot, la videncia o la telepat√≠a tambi√©n genera el mismo efecto que los investigadores explican como la inclinaci√≥n de atribuir cualidades psicol√≥gicas a fen√≥menos f√≠sicos o qu√≠micos del mundo real. Este mismo mecanismo de personificaci√≥n est√° presente en los ni√Īos y en las sociedades primitivas. Seg√ļn Marjaana Lindeman y Annika Svedholm-H√§kkinen:

Cuanto mayores son las creencias religiosas o en fenómenos paranormales, menores son sus habilidades intuitivas sobre física, o mecánica, y su comprensión sobre fenómenos físicos o biológicos.

Advertisement

¬ŅHay alguna nota positiva para los que gustan de creer en lo paranormal? S√≠, seg√ļn las autoras, las personas con este tipo de creencias viven m√°s felices y dan m√°s muestras de altruismo que los no creyentes. Por supuesto, hay premios Nobel de f√≠sica como Joseph H. Taylor que se salen bastante de estas conclusiones. Cuando subi√≥ a recoger el premio en 1993. Taylor dijo:

Un descubrimiento cient√≠fico siempre tiene algo de descubrimiento religioso. Para mi no hay conflicto entre ciencia y religi√≥n. Nuestro conocimiento sobre dios con cada peque√Īo descubrimiento que hacemos sobre el mundo.

Al final todo depende más de las creencias que decidamos dar por buenas porque nos sentimos más cómodos con ellas, y de nuestra capacidad para aceptar que son falsas o científicamente incorrectas. Somos tanto lo que sabemos como lo que decidimos ignorar. [Bristish Psychological Society vía The Independent]