Las tierras que hoy conocemos como Gran Bretaña estuvieron gobernadas por líderes tribales durante cientos de años antes de que el imperio llegara con su poderío en el siglo I d.C. Algunos investigadores hoy buscan reformular lo que se conoce sobre uno de los “reyes” de la Edad de Hierro, que tuvo un rol protagónico en esa conquista.
Los arqueólogos de la Universidad de Bournemouth de Reino Unido estuvieron estudiando la Edad de Hierro tardía en las islas británicas. En un artículo que se publicó hoy, Miles Rusell, quien encabeza la investigación, argumenta que el jefe tribal llamado “Verica” era casi con seguridad una mujer y no, un hombre como se lo describió siempre. El trabajo del equipo es el más reciente en indicar que la sociedad de las islas en esa época estaba mayormente gobernada por líderes femeninas.
“Verica tuvo un rol protagónico en la historia de cómo las islas se convirtieron en provincia romana, y eso se ha debatido en muchos libros, trabajos científicos y artículos. Sin embargo, siempre se erró en cuanto a su género”, le dijo a Gizmodo Rusell, que dirige el trabajo de campo arqueológico de Bournemouth.
Un rey mujer en la Edad de Hierro
La Edad de Hierro británica se caracterizó por la disponibilidad del hierro, un material recién descubierto que sería comúnmente para fabricar armas y herramientas. La Edad de Hierro duró entre los años 750 a.C. y 43 d.C., cuando acabó debido a la invasión de tropas que envió el emperador Claudio. Aunque las tribus del norte lograron repeler la expansión del imperio casi toda la región permaneció bajo control romano durante casi 400 años. Esa región fue Britannia.
La reevaluación de la identidad de Verica por parte del equipo forma parte de un esfuerzo más amplio que estudia la transición entre estos periodos: el Proyecto Durotriges.
Verica, o Berikos, se contaba entre los aliados de Roma y lideraba la tribu de los atrébates, cuyo territorio cubría partes del sur de Gran Bretaña.
Cerca del año 40 d.C. sucedió el derrocamiento de Verica, que huyó a Roma. Según Cassio Dio, historiador romano del siglo III d.C. Verica convenció entonces a Claudio para que enviara sus tropas a las islas británicas, y así preparó el escenario para la invasión romana. No se sabe qué sucedió después con Verica, ni si alguna vez reclamó el territorio que había perdido.
Aunque habitualmente se habla de Verica como rey varón, hay muchas razones para creer que era mujer, afirma Russell.
Por empezar, los nombres femeninos en esa era solían terminar en “a” como se ve en Cartimandua de los brigantes y Boudica de los icenos, que también eran líderes tribales famosos y se sabe que eran mujeres. Las monedas acuñadas por Verica a veces llevaban la palabra “Rex” en latín, apuntando al apoyo de Roma. Aunque “rex” suele traducirse como “rey”, Russell dice que el término en sí es neutro. Además, las monedas de Verica son muy diferentes en aspecto de las otras monedas emitidas por los reyes varones de la época.
“Las imágenes que Verica promovía muestran a guerreras ecuestres decididamente delgadas, con el pecho descubierto. Ningún otro líder de la Edad de Hierro en las islas británicas acuñó monedas con la imagen de guerreras mujeres”, dijo Russell.
Suponiendo que el argumento de Russell y su equipo sea correcto, el hallazgo cambiaría el concepto de la historia de este período crucial.
“Ayuda a reformular el paisaje político de las islas británicas de la Edad de Hierro con evidencia de que había tres poderosas líderes: Cartimandua, Boudica, y Verica. Esta última sería la más importante porque sin ella es probable que Roma jamás habría invadido las islas”, afirmó.
Russell destaca que los historiadores de la antigüedad como Cassio Dio tampoco han especificado si Verica era mujer o varón. Tanto Dio como otros escritores tal vez incluirían a Verica y al ex esclavo narciso en su relato de esta invasión como forma de destacar su percepción de que Claudio era un líder débil.
“Que un ex esclavo lograr que lucharan los soldados y una mujer bárbara de las islas británicas tomara decisiones de política hace que se reafirme la idea de que Claudio no era un líder efectivo y debilita sutilmente los logros de Claudio”, dice Russell. Pero los historiadores posteriores tal vez simplemente supusieron que Verica era hombre debido a sus propios sesgos respecto de la inherente debilidad de las mujeres.
Russell presenta el trabajo del equipo en lo referente a Verica en un artículo que se publicó hoy en Current Archaeology. También se lo encontrará en más detalle en su próximo libro sobre otro gobernante de la Edad de Hierro llamado Carataco.
El matriarcado
Lejos de ser una excepción, el reinado de Verica parece no haber sido algo inusual en la Bretaña de la Edad de Hierro.
El año pasado el equipo de Russell, junto a otros más, publicaron un estudio que analizó los antiguos genomas de los pueblos de la región. Hallaron evidencia de que los hombres solían mudarse a las comunidades de sus parejas en tanto que muchos árboles genealógicos pueden rastrearse hasta una única mujer. Estos hallazgos, según Russell, “apuntan a que era una sociedad local matriarcal, en que los hombres se casaban y mudaban a la comunidad de su mujer en lugar de que fuera a la inversa, y eso tal vez indica que la herencia de las tierras era para las mujeres”.
Es posible que podamos saber más sobre Verica y su tribu gracias a futuras excavaciones o más análisis de ADN de huesos que hayan sobrevivido al paso del tiempo. Russell mientras tanto espera que podamos mirar “el pasado distante con mente abierta» para ver que “puede no ser cierto todo lo que creemos de la historia y de los historiadores antiguos, en especial de los romanos cuya perspectiva era sesgada”.