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Ciencia

El Sol arrancó hasta 27 metros de la superficie del cometa 3I/ATLAS y reveló nuevas pistas sobre su origen

Un estudio científico descubrió que el cometa interestelar 3I/ATLAS pudo perder hasta 26,7 metros de sus capas exteriores durante su paso por el sistema solar. El calentamiento provocado por el Sol habría dejado expuestos materiales más antiguos, ofreciendo una oportunidad extraordinaria para investigar la composición de un objeto formado alrededor de otra estrella.
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El cometa interestelar 3I/ATLAS continúa sorprendiendo a los astrónomos. Después de atravesar el sistema solar, su superficie podría haber experimentado una transformación mucho mayor de lo que se creía.

Una investigación realizada por científicos de la Universidad Estatal de Míchigan reveló que el calor solar pudo eliminar varios metros de sus capas externas, dejando al descubierto materiales que permanecieron protegidos durante su largo recorrido por el espacio interestelar.

El estudio, publicado en Monthly Notices of the Royal Astronomical Society, ofrece nuevas pistas sobre la composición química de este visitante procedente de otro sistema planetario.

El Sol pudo eliminar hasta 26,7 metros de su superficie

Los investigadores Tessa Frincke y Darryl Seligman analizaron mediciones de los gases que 3I/ATLAS expulsó durante su acercamiento al Sol.

Cuando un cometa recibe suficiente energía solar, algunos de sus materiales congelados pasan directamente de estado sólido a gaseoso mediante un proceso conocido como sublimación.

Este fenómeno libera grandes cantidades de gas y polvo, formando la característica nube que rodea al núcleo cometario. Según los cálculos, 3I/ATLAS habría expulsado entre 18.000 y 58.000 millones de kilogramos de gas durante su recorrido. Considerando únicamente este material, la erosión estimada alcanza entre 1,7 y 5,2 metros.

Sin embargo, al incorporar el polvo expulsado, algunos escenarios elevan la pérdida superficial hasta los 26,7 metros.

El Sol arrancó hasta 27 metros de la superficie del cometa 3I/ATLAS y reveló nuevas pistas sobre su origen
© NASA Goddard
– Youtube.

Un visitante que llegó desde otra región de la galaxia

Descubierto el 1 de julio de 2025, 3I/ATLAS es el tercer objeto interestelar identificado por los astrónomos, después de ʻOumuamua y Borisov. Su trayectoria hiperbólica confirmó que no pertenece al sistema solar y que continuará viajando hacia el espacio interestelar.

Durante su acercamiento máximo al Sol, ocurrido a finales de octubre de 2025, pasó a aproximadamente 210 millones de kilómetros de nuestra estrella. Aunque no representó ningún peligro para la Tierra, su visita permitió estudiar sustancias formadas fuera de nuestro entorno planetario.

Entre los compuestos detectados destacan el agua, el dióxido de carbono, el monóxido de carbono y diferentes moléculas orgánicas.

Las capas interiores podrían conservar información de su nacimiento

Uno de los mayores desafíos para estudiar objetos interestelares es que sus superficies pueden modificarse durante millones de años por la exposición a partículas energéticas y radiación cósmica.

Investigaciones anteriores propusieron que los primeros 15 a 20 metros de 3I/ATLAS podrían haber experimentado importantes alteraciones químicas.

Por eso, la erosión provocada por el Sol resulta especialmente interesante. Si el cometa perdió suficiente material, algunas de las sustancias detectadas después de su acercamiento podrían proceder de capas interiores menos modificadas.

Esto permitiría estudiar compuestos más representativos del entorno donde se formó originalmente.

Qué puede revelar 3I/ATLAS sobre otros sistemas planetarios

Los científicos advierten que las cifras proceden de modelos matemáticos y no de mediciones directas de la profundidad erosionada.

Los resultados dependen de factores como el tamaño del núcleo, su densidad y la cantidad de polvo expulsado. Por lo tanto, todavía no puede confirmarse que el Sol haya descubierto material completamente inalterado.

Sin embargo, comparar los gases liberados antes y después de su acercamiento solar podría ayudar a distinguir entre sustancias originales y compuestos modificados durante el viaje. 3I/ATLAS ofrece así una oportunidad poco frecuente: estudiar materiales procedentes de otro sistema planetario sin necesidad de enviar una nave hasta él.

 

 

Fuente: Infobae.

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