[Versión en español editada a partir del artículo original en inglés]
El Telescopio Espacial Hubble ha tomado algunas de las mejores fotografías del cosmos, y desde que se lanzó a la baja órbita terrestre en 1990 nos ha brindado un tesoro de imágenes. Y mientras el Hubble sigue captando paisajes cósmicos y nos muestra a nuestros planetas vecinos o las gigantescas nebulosas que están a años luz de nosotros, aquí en la Tierra podemos conocer y disfrutar de las maravillas del universo.
Pero hay un problema: el Hubble gradualmente pierde altitud mientras orbita en torno a nuestro planeta, y se pronostica que reingresará en la atmósfera y caerá en una bola de fuego entre 2030 y 2035, un final poco auspicioso para uno de los mayores logros en la historia de la ciencia.
La gravedad tiende a atraer a las masas más pequeñas hacia las más grandes. La NASA ha tratado de mitigar ese arrastre del Hubble hacia nosotros desde antes de que se lanzara el observatorio. El Trasbordador Espacial Columbia se utilizó en una de las misiones de servicio de 2002 para empujar suavemente al Hubble y regresarlo a la órbita, con lo que se logró darle unos años más de funcionamiento al telescopio. Ahora la flota de transbordadores espaciales ya no opera, y se encuentran exhibidos en varios museos. Por lo tanto, la NASA se ha visto obligada a buscar ayuda en el sector privado para que aporte ideas que sirvan para rescatar al Hubble.
La NASA busca empresas capaces de prolongar la vida del Hubble
La agencia espacial ya no tiene naves espaciales para esa tarea, y el 29 de octubre emitió un Pedido de Información (RFI, en inglés) ahora que la industria comercial espacial está creciendo. Esperan que se propongan ideas para mejorar la altitud del Hubble y ejecutar tareas de servicio. Si no surge una solución, la NASA deberá buscar la forma de disponer del satélite de manera controlada.
Los interesados tendrán que informar detalles sobre la capacidad actual o próxima de sus compañías para poder captar y elevar al Hubble hasta los 600 km de altura como mínimo, y detallar “el alcance de su servicio de mejoras en la elevación, o proponer un reingreso controlado a la Tierra”. Esa misión podría llevarse a cabo en 2032, y los candidatos además tendrán que planificar la misión, lanzar su vehículo espacial y reclutar a la tripulación humana que se requiera, si corresponde. El Hubble, más allá de lo que se proponga, debe preservarse.
“El Hubble todavía puede brindar trabajo científico importante y necesitamos aprovechar toda oportunidad razonable para que siga en funcionamiento tanto tiempo como sea posible”, posteó en el sitio web de la NASA su jefe, Jared Isaacman.
En la industria espacial comercial hay compañías con satélites privados, y planes para colonizar el universo, con lo que se supone que no faltarán ideas y propuestas. La NASA busca soluciones de costo efectivo, ante los recortes de presupuesto que ha sufrido últimamente. El plazo para proponer soluciones vence el 30 de noviembre.