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Ciencia

Enterraron 20.000 árboles de Navidad en una playa y lograron crear una barrera natural contra las tormentas

En Inglaterra, miles de árboles de Navidad descartados están siendo utilizados para recuperar dunas costeras y proteger comunidades frente a las tormentas. El proyecto aprovecha las ramas para capturar arena transportada por el viento, reconstruir ecosistemas y reducir la erosión en una región que perdió gran parte de sus dunas.
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Cada año, millones de árboles de Navidad son descartados después de las fiestas. Sin embargo, en una región costera de Inglaterra encontraron una manera sorprendente de darles una segunda vida: enterrarlos parcialmente en la arena para crear nuevas dunas capaces de proteger viviendas y ecosistemas frente a las tormentas.

La iniciativa se desarrolla en Lancashire, al noroeste del país, donde voluntarios, organizaciones ambientales y autoridades locales trabajan para recuperar una barrera natural que sufrió importantes pérdidas durante los últimos siglos.

El proyecto, conocido como Fylde Sand Dunes Project, ya utilizó más de 20.000 árboles navideños para favorecer la acumulación de arena y fortalecer la costa.

¿Cómo pueden los árboles de Navidad formar nuevas dunas?

El procedimiento es relativamente sencillo y aprovecha el comportamiento natural de la arena transportada por el viento.

Los voluntarios recolectan árboles descartados y los colocan en zanjas excavadas delante de las dunas existentes, dejando parte de sus ramas expuestas.

Cuando sopla el viento, las ramas funcionan como obstáculos que reducen la velocidad del aire y favorecen la acumulación de arena. Con el paso del tiempo, estos sedimentos forman pequeños montículos que pueden transformarse en nuevas dunas.

Posteriormente, la vegetación costera contribuye a estabilizar las estructuras mediante sus raíces. El resultado es una barrera natural que puede crecer progresivamente sin necesidad de construir grandes estructuras de hormigón.

Enterraron 20.000 árboles de Navidad en una playa y lograron crear una barrera natural contra las tormentas
© lancswildlifetrust – Youtube.

Una costa que perdió el 80% de sus dunas

La recuperación de estos ecosistemas resulta especialmente importante en Lancashire, donde se estima que más del 80% de las dunas desaparecieron durante los últimos 150 años.

El crecimiento urbano, la transformación del litoral y la erosión redujeron considerablemente estos ambientes. Las dunas cumplen una función esencial porque actúan como una reserva de arena que puede amortiguar parte de la energía del oleaje durante las tormentas.

Cuando se producen marejadas, estas barreras ayudan a reducir el impacto del agua sobre las zonas ubicadas detrás de ellas.

Según las autoridades locales, el proyecto consiguió aumentar hasta 90 metros la anchura del sistema de dunas en algunos sectores.

Más de 2.000 árboles utilizados en una sola campaña

La iniciativa depende principalmente de la colaboración comunitaria.

Durante las campañas anuales, residentes, empresas y organizaciones donan árboles que posteriormente son trasladados a las playas.

En febrero de 2026, las autoridades organizaron una nueva jornada de recuperación que contempló la colocación de más de 2.000 ejemplares. La estrategia permite aprovechar residuos vegetales que, de otro modo, podrían terminar desechados, mientras se reducen ciertos efectos de la erosión costera.

Un refugio para especies amenazadas

Además de proteger las comunidades cercanas, las dunas representan un hábitat fundamental para diferentes especies animales y vegetales.

Entre ellas se encuentra el lagarto de arena (Lacerta agilis), uno de los reptiles más escasos del Reino Unido.

Entre 2017 y 2021, los programas de conservación reintrodujeron aproximadamente 400 ejemplares juveniles en la región, después de décadas de ausencia. La recuperación de las dunas contribuye a mejorar las condiciones necesarias para su reproducción y supervivencia.

Aunque el sistema requiere mantenimiento y no garantiza protección absoluta frente a los temporales, ofrece una alternativa complementaria a las defensas costeras tradicionales.

La experiencia demuestra que una solución ambiental puede surgir de algo tan cotidiano como un árbol de Navidad descartado, combinando reciclaje, restauración ecológica y protección frente al avance del mar.

 

 

Fuente: Meteored.

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