Imagen de la colonia en el bĂșnker abandonado. Fotos: Stephan Wojciech

El bĂșnker de Templewo, en Polonia es el hogar de la colonia de hormigas mĂĄs extraña que la ciencia ha descubierto. Sus miembros son todos obreras y no han elegido precisamente vivir ahĂ­. Sobreviven en un entorno frĂ­o y oscuro. No tienen reina, ni larvas de las que cuidar. La comida es escasa, y lo peor es que no existe ninguna manera de escapar de allĂ­.

Las condiciones de esta colonia son tan extremas que un equipo de biólogos lleva años estudiåndola. A día de hoy, ni siquiera han encontrado una explicación satisfactoria a una pregunta tan simple como de qué se alimentan estas hormigas. Lo que si saben es de dónde provienen, y la respuesta parece digna de una película sobre un futuro distópico.

La colonia de hormigas sobre el bĂșnker. Abajo, el infierno

Las hormigas proceden de una colonia perfectamente normal situada varios metros por encima del bĂșnker, en un bosque de pinos. El hormiguero, un gigantesco montĂ­culo de tierra, estĂĄ situado junto a una tuberĂ­a de ventilaciĂłn a ras de suelo que desemboca en el bĂșnker mĂĄs abajo. Cada dĂ­a, un puñado de desafortunados trabajadores de la colonia trata de aventurarse en las resbaladizas paredes del tubo y termina cayendo en sus profundidades. Una vez uno de los insectos da ese fatĂ­dico paso en falso ya no hay manera de volver a la superficie.

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A la izquierda, vista del tubo de ventilaciĂłn por donde caen las hormigas. A la derecha, el hormiguero donde subsisten.

Abajo, en la oscuridad, el suelo estĂĄ sembrado de cadĂĄveres de hormigas que han sucumbido a las difĂ­ciles condiciones de su prisiĂłn (las temperaturas del bĂșnker oscilan entre los 10 grados en verano y apenas un par de grados sobre cero en invierno). Sin embargo, la cantidad de hormigas que caen en este infierno compensa a las que mueren, y la colonia se ha mantenido estable durante años.

Las supervivientes han construido su propio hormiguero y lo mantienen en buen uso, aunque ni los cientĂ­ficos que las estudian tienen muy claro de quĂ© se alimentan. La principal hipĂłtesis es que su dieta consiste en guano de un puñado de murciĂ©lagos que utilizan el bĂșnker como dormitorio, y de los ĂĄcaros que prosperan comiendo hormigas muertas.

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Pese a las condiciones, muchas hormigas sobreviven.

Los biĂłlogos descubrieron la colonia mientras buscaban hĂĄbitats inusuales de murciĂ©lagos. El bĂșnker forma parte de una base militar hoy abandonada que los rusos construyeron en el norte de Polonia para almacenar armas nucleares.

Otro de los bĂșnkers de la zona.

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Pese a que no hay peligro alguno de radiaciĂłn, la entrada a los bĂșnkers estĂĄ prohibida para prevenir accidentes. Los biĂłlogos tuvieron que obtener un permiso especial para estudiar la colonia. Sus descubrimientos acaban de publicarse en la revista Journal of Hymenoptera Research, y son un buen ejemplo de la capacidad de supervivencia en entornos extremos. [Journal of Hymenoptera Research vĂ­a Popular Mechanics]


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