La Fuerza Aérea de EE.UU. quiere usar cohetes para hacer entregas desde el cielo en apenas una fracción del tiempo que se requiere con el transporte tradicional, y una prueba reciente ha llevado este concepto un poco más cerca de hacerse realidad.
El Laboratorio de Investigación de la Fuerza Aérea (AFRL, sus siglas en inglés) utilizó recientemente la cápsula de reingreso Starfall de SpaceX para estudiar si el equipamiento de supervivencia soporta el viaje al espacio y el regreso a la Tierra. La prueba forma parte de un esfuerzo más general de desarrollar entregas de provisiones militares desde el espacio a lugares remotos donde no hay pistas aéreas ni rutas terrestres.
Delivery espacial…
El 20 de octubre SpaceX lanzó su cápsula Starfall a bordo de un cohete Falcon 9 como parte de una misión compartida Bandwagon-5. La Starfall es un vehículo de reingreso con forma de disco, diseñado para investigación y desarrollo en la microgravedad, y para brindar el servicio de entrega de carga entre un punto y otro.
Las cápsulas pueden llevar hasta 1.000 kilogramos, y están equipadas con un escudo protector del calor diseñado para resistir las ardientes temperaturas del descenso, cuando atraviesa la atmósfera envuelta en llamas. Con un paracaídas principal y otros dos auxiliares, la Starfall tiene que aterrizar con relativa suavidad después de sobrevivir a ese viaje.
Para la demostración los investigadores del AFRL cargaron la cápsula con kits experimentales. En cada kit había equipamiento para una misión específica, y sensores ambientales para medir el impacto, la temperatura y la vibración durante el viaje al espacio.

Al equipo le interesaba en particular la durabilidad de los equipos electrónicos y de supervivencia, como baterías, un rastreador de comunicación satelital, un sistema de desalinización de agua por ósmosis reversa, provisiones médicas y artículos de supervivencia, según el AFRL.
Los ingenieros también verificaron si podría caber una balsa UNI-PAC III en la cápsula Starfall para futuras pruebas. Esa balsa tiene capacidad para 20 personas e incluye un kit de supervivencia de 72 horas para cada una, con artículos como agua embotellada, alimentos, cinta adhesiva, mantas, fósforos y una linterna.

…en cohete
La reciente prueba tiene como fin ayudar a los investigadores a saber cómo proteger los equipos sensibles durante el lanzamiento del cohete y el reingreso a la atmósfera. Los resultados de la demostración servirán para brindar información sobre el desarrollo de sistemas de entregas desde la órbita, parte del programa Rocket Cargo del AFRL.
“Los lanzamientos de cohetes siempre son importantes, pero el de hoy fue más que eso”, declaró el Brigadier General Douglas P. Wickert, comandante del AFRL. “El lanzamiento de hoy es una demostración más de la forma en que el AFRL se asocia con la industria para reducir riesgos, recoger datos y avanzar tecnologías que ayuden a las fuerzas operativas a ganar guerras”.
El sistema de entregas orbitales no busca reemplazar al modo de transporte convencional sino que las fuerzas militares piensan que se podrían usar los kits como apoyo a las misiones en entornos dificultosos, además de que servirían para rescate y ayuda en situaciones de desastres, brindando además rápida respuesta ante riesgos químicos, biológicos, radiológicos y nucleares.
Eventualmente la Fuerza Aérea de EE.UU. busca contar con varias compañías de lanzamientos espaciales para poder entregar toneladas de provisiones desde el espacio a cualquier lugar de la Tierra.