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Ciencia

¿Estás bajo tratamiento con Ozempic? Hay pacientes que dicen que se les cae el cabello y en algunos casos, también las uñas

Un par de estudios encontró evidencia de que los usuarios de drogas GLP-1 tienen más probabilidades de perder el cabello y ver afectadas las uñas.
Por Ed Cara Traducido por

Tiempo de lectura 4 minutos

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Las drogas GLP-1 como la semaglutida y la tirzepatida podrían tener efectos colaterales que no son agradables, como la pérdida del cabello y uñas más débiles, según se publicó esta semana.

En Europa se estudió a cientos de personas, usuarios de GLP-1, y en comparación con los que no usan estas drogas, esas personas tenían muchas más probabilidades de perder el cabello y presentar problemas en las uñas. Aunque no son problemas necesariamente graves, tanto los pacientes como los médicos deben conocer el potencial riesgo, indican los investigadores.

“Para quienes usan o están considerando usar agonistas de receptor GLP-1, el mensaje es que no hay que entrar en pánico ni abandonar un tratamiento efectivo sin consultar al médico porque vean afectado su cabello y sus uñas, pero sí hay que mencionar al doctor este tipo de síntomas”, le dijo a Gizmodo el autor de trabajo Charles Taïeb, dermatólogo clínico del Hospital Universitario Necker de París.

Perder el cabello y las uñas

En numerosos estudios en estos últimos años se encontró una relación entre el uso de las drogas GLP-1 y la pérdida de cabello o alopecia. La FDA, tras una investigación propia de datos, requiere que las drogas GLP-1 como Ozempic (semaglutida) y Zepbound (tirzepatida) mencionen la alopecia como potencial reacción adversa en las etiquetas de los productos. También hay informes anecdóticos de personas que vieron cambios en sus uñas tras empezar el tratamiento con drogas GLP-1, pero es una complicación posible que no se estudió formalmente hasta ahora, según dicen los autores.

Los investigadores formaron un equipo llamado SCOP-GLP1 para investigar los dos temas. En el equipo hay científicos de Francia e Italia, y el proyecto es financiado por la compañía farmacéutica Pierre Fabre, una de las firmas dermocosméticas más grandes del mundo (Pierre Fabre comercializa productos para la caída del cabello con marcas como Ducray y René Furterer, por lo que tiene interés comercial en la investigación). Llevaron a cabo dos estudios similares, uno centrado en los cambios en las uñas y otro, en los del cabello tras iniciar tratamientos con drogas GLP-1.

En los estudios compararon los resultados de 575 personas que tomaban una GLP-1 para su diabetes tipo 2 u obesidad, con 1.379 controles que tenían esas afecciones pero no estaban en terapia con drogas GLP-1. Según los autores, tanto los usuarios de GLP-1 como los de control se seleccionaron de una muestra representativa de personas de cuatro países: Francia, EE.UU., Brasil, y México. El promedio de duración del tratamiento era de 18,5 meses, y los investigadores siguieron la pérdida de peso de esas personas a lo largo de tres meses.

Tal como lo demuestran otros estudios, los usuarios de drogas GLP-1 tenían mayores probabilidades de perder más peso e informar problemas con el cabello que los que no estaban en tratamiento. Casi la mitad de las personas usuarias de drogas GLP-1 informaron “inusual pérdida de cabello” en tanto que en el grupo de control era sólo un tercio. También, el grupo GLP-1 tenía mayor probabilidad de informar irritación en el cuero cabelludo. Los médicos ya saben hace mucho tiempo, incluso antes de que aparecieran las drogas GLP-1, que perder peso a veces también suele causar pérdida de cabello de forma temporaria en general. Lo interesante es que se encontró que la irritación del cuero cabelludo no tenía correlación con cuántos kilos hubieran perdido las personas, lo que sugiere que esos problemas de cabello no solo tienen su causa en la pérdida de peso cuando se usan drogas GLP-1.

Casi el 68% de los usuarios de GLP-1 informaron problemas con las uñas, en comparación con el 53% que no usaba GLP-1. La diferencia era mucho mayor en el caso de la pérdida de uñas, con 39% de los usuarios de GLP-1 comparado con el 9% de los del grupo de control. También el 46% de los usuarios de GLP-1 informó decoloración en las uñas, en tanto que en el grupo de control el porcentaje era de 17%.

Lo que significaría para los usuarios de GLP-1

Los estudios se presentaron esta semana en la conferencia anual de la Academia Europea de Dermatología y Venereología. Eso significa que el estudio todavía no fue revisado por expertos. Además, los investigadores advierten que sus resultados no demuestran que las drogas GLP-1 puedan causar pérdida de cabello o uñas, pero sí indican que habrá que seguir investigando, según dijo Taïeb.

“Los dos estudios cruzan secciones y se basan en síntomas informados por los pacientes, no por dermatólogos que hayan sido consultados, por lo que describen asociaciones y no, causas. Por eso se requerirán estudios con evaluación clínica para confirmar los resultados”, afirmó. Ahora el equipo planea llevar a cabo un estudio con evaluación médica para seguir de manera proactiva a las personas desde el inicio de la terapia con GLP-1 y monitorear objetivamente la salud de su cabello. Eso permitirá que los investigadores no solo estudien mejor las causas de estos problemas sino también servirá para saber si son cambios reversibles.

Mientras tanto hay motivos para esperar que estos riesgos, si son genuinos, puedan gestionarse de manera efectiva. Los investigadores hallaron evidencia que los problemas en las uñas podían muchas veces explicarse por problemas de salud preexistentes, afecciones en la piel y deficiencias nutricionales en lugar de ser efectos directos de la droga, por ejemplo. Eso sugeriría que es posible tratar estas afecciones sin tener que abandonar el tratamiento con drogas GLP-1. Es importante que quien esté en tratamiento informe a su médico si tiene estos síntomas, para que en caso necesario se pueda actuar.

“En la práctica, tanto los pacientes como los médicos deberían prestar atención al cuero cabelludo (picazón, enrojecimiento, escamas) y no solo a la pérdida de cabello al monitorear la terapia con GLP-1, y los cambios en las uñas deberían interpretarse en el contexto general de la salud del paciente en lugar de culpar automáticamente a la droga. La pérdida persistente o progresiva de las uñas merece atención dermatológica”, dijo Taïeb.

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