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Ciencia

Gastó 20.000 dólares para demostrar que la Tierra era plana, pero su experimento confirmó lo contrario

Bob Knodel, uno de los defensores del terraplanismo, utilizó un costoso giroscopio láser para intentar demostrar que nuestro planeta no gira. Sin embargo, los resultados contradijeron sus expectativas y terminaron convirtiéndose en uno de los momentos más recordados de un documental.
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Un experimento científico puede producir resultados completamente diferentes a los esperados. Eso fue precisamente lo que le ocurrió a Bob Knodel, un conocido defensor de la teoría de la Tierra plana, cuando decidió utilizar tecnología de precisión para cuestionar uno de los principios fundamentales de la astronomía.

Knodel y su equipo consiguieron un giroscopio láser valorado en 20.000 dólares, aproximadamente 18.000 euros, con el objetivo de demostrar que nuestro planeta permanecía inmóvil.

Sin embargo, el dispositivo detectó una rotación de 15 grados por hora, exactamente la velocidad angular esperada para una Tierra que completa una vuelta aproximadamente cada 24 horas.

El episodio quedó registrado en Behind the Curve, un documental estrenado en 2018 que explora las creencias del movimiento terraplanista y su relación con la evidencia científica.

El experimento de 20.000 dólares que salió al revés

La prueba de Knodel se basó en un giroscopio láser de anillo, un instrumento de alta precisión utilizado para detectar movimientos de rotación. Los investigadores esperaban que el dispositivo no registrara el movimiento terrestre, lo que interpretarian como una prueba favorable a su hipótesis.

Sin embargo, al encenderlo, apareció una lectura inesperada.

El aparato registró una deriva de 15 grados por hora, un resultado compatible con la rotación de nuestro planeta. La reacción de Knodel fue de sorpresa. Durante el documental reconoció que la medición representaba un problema para sus expectativas.

En lugar de aceptar inmediatamente el resultado, el equipo comenzó a buscar posibles explicaciones alternativas que permitieran descartar que el instrumento estuviera detectando la rotación terrestre.

Gastó 20.000 dólares para demostrar que la Tierra era plana, pero su experimento confirmó lo contrario
© Flos Krimskrams – Youtube.

Por qué el giroscopio detectó 15 grados por hora

La explicación científica está relacionada con el movimiento de la Tierra sobre su propio eje.

Nuestro planeta completa una rotación de 360 grados aproximadamente cada 24 horas, lo que equivale a unos 15 grados por hora. Los giroscopios láser pueden medir movimientos extremadamente pequeños mediante las propiedades de la luz.

Esta tecnología se utiliza habitualmente en navegación aeronáutica, sistemas de orientación y equipos científicos.

Aunque la lectura concreta de un giroscopio depende de su orientación y ubicación, el resultado obtenido por Knodel era coherente con el modelo científico de una Tierra en rotación.

Otra prueba también contradijo la teoría terraplanista

El documental incluye un segundo experimento, desarrollado por Jeran Campanella, otro defensor del terraplanismo.

Esta prueba consistía en observar una fuente de luz a través de aberturas colocadas a determinadas alturas y separadas por una distancia considerable. El objetivo era comprobar si la luz podía observarse siguiendo una trayectoria que los participantes consideraban compatible con una superficie plana.

Sin embargo, cuando realizaron el procedimiento, la cámara no consiguió registrar la luz en las condiciones inicialmente previstas. El resultado fue consistente con la curvatura terrestre y tampoco respaldó la hipótesis que intentaban demostrar.

El documental que convirtió un experimento en un fenómeno viral

Behind the Curve, dirigido por Daniel J. Clark, siguió a diferentes integrantes del movimiento terraplanista, entre ellos Mark Sargent, Bob Knodel y Jeran Campanella.

Además de mostrar sus experimentos, la producción incorporó testimonios de científicos para analizar por qué algunas creencias persisten incluso cuando aparecen pruebas contradictorias. La historia de Knodel volvió a circular en redes sociales años después del estreno del documental.

Su experimento se convirtió en un ejemplo de una característica fundamental del método científico: los resultados deben evaluarse independientemente de las expectativas de quienes realizan las pruebas.

La Tierra no necesitaba una nueva demostración de su forma y movimiento, pero el costoso experimento terminó ofreciendo precisamente la evidencia que sus responsables esperaban refutar.

 

 

Fuente: El Confidencial.

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