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Ciencia

Geólogos intentaron calcular la edad de los ríos más antiguos del planeta y llegaron a una conclusión sorprendente. Algunos podrían existir desde la época en que todos los continentes formaban Pangea

Un conjunto de investigaciones geológicas sugiere que varios grandes ríos actuales podrían haberse originado hace cientos de millones de años, mucho antes de que existieran los continentes modernos. El caso más extremo sería el río Finke, en Australia, cuya historia podría remontarse a unos 400 millones de años.
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Algunos ríos parecen desafiar el tiempo. Cambian de caudal, erosionan montañas, alteran paisajes enteros y, aun así, siguen fluyendo durante millones de años como si el planeta a su alrededor fuera apenas un escenario pasajero. El problema es que averiguar cuánto tiempo llevan existiendo resulta muchísimo más complicado de lo que parece.

A diferencia de una roca o un fósil, un río no permanece quieto. El agua modifica constantemente su recorrido, destruye sedimentos, borra evidencias antiguas y reorganiza el paisaje. Por eso, determinar la edad real de un sistema fluvial es uno de los desafíos más difíciles de toda la geología.

Ahora, varios estudios dirigidos por el Servicio de Parques Nacionales de Estados Unidos y equipos de geólogos australianos han llegado a una conclusión fascinante: algunos de los principales ríos del planeta podrían haberse originado hace cientos de millones de años, cuando la Tierra todavía estaba dominada por el supercontinente Pangea. Y el caso más extremo apunta directamente a Australia.

El río más antiguo del planeta podría tener unos 400 millones de años

Geólogos intentaron calcular la edad de los ríos más antiguos del planeta y llegaron a una conclusión sorprendente. Algunos podrían existir desde la época en que todos los continentes formaban Pangea
Río Susquehanna. © Reddit / r/Pennsylvania.

El principal candidato identificado por los investigadores es el río Finke (también conocido como Larapinta) situado en el desierto central australiano. A simple vista no parece especialmente impresionante. En muchas épocas del año ni siquiera mantiene un flujo continuo de agua. Pero su comportamiento geológico desconcierta a los expertos.

El Finke atraviesa cordilleras montañosas en lugar de rodearlas. Ese detalle es fundamental. Cuando un río corta directamente una cadena montañosa suele significar que ya existía antes de que las montañas comenzaran a elevarse. En otras palabras, el relieve apareció alrededor del río y no al revés.

Ese tipo de sistemas reciben el nombre de ríos antecedentes. Y según los análisis geológicos, el Finke podría conservar un corredor fluvial originado hace entre 350 y 400 millones de años, una antigüedad que coincidiría aproximadamente con la formación de Pangea.

Eso significa que el río podría haber comenzado su historia cuando la vida terrestre apenas empezaba a expandirse fuera de los océanos.

Los científicos buscan ríos capaces de sobrevivir al movimiento de los continentes

La dificultad para fechar ríos obliga a utilizar métodos indirectos. Los investigadores no intentan datar el agua, sino reconstruir la persistencia de un “corredor de drenaje”: un recorrido geológico capaz de mantenerse activo pese a enormes cambios planetarios. Y eso incluye procesos extremadamente violentos.

Durante cientos de millones de años, los continentes chocan, se separan, levantan montañas y modifican completamente el relieve terrestre. La mayoría de los ríos desaparecen o cambian radicalmente de dirección durante esos eventos. Pero algunos parecen resistir.

Los geólogos consideran especialmente importantes los ríos que atraviesan montañas muy antiguas, porque su recorrido sugiere que existían antes de que esas cadenas montañosas alcanzaran su forma actual. Y el Finke no es el único caso sorprendente.

Europa y América también conservan ríos extremadamente antiguos

En Europa, uno de los grandes ejemplos es el río Mosa, que atraviesa Francia, Bélgica y Países Bajos. Los estudios le atribuyen una antigüedad aproximada de entre 320 y 340 millones de años. En Norteamérica aparecen varios candidatos similares.

El río French Broad podría rondar la misma edad, mientras que el New River (famoso por atravesar los Apalaches) tendría entre 260 y 325 millones de años. El caso del New River resulta especialmente fascinante porque corta transversalmente algunas de las montañas más antiguas del planeta. Y eso vuelve a apuntar a la misma idea: el río probablemente ya estaba allí antes de que buena parte del relieve actual terminara de formarse.

El verdadero misterio es cómo algunos ríos logran sobrevivir durante tanto tiempo

La Tierra es un planeta extremadamente dinámico. Los océanos se abren y se cierran. Los continentes migran lentamente. Las montañas nacen y desaparecen. Incluso el clima global cambia radicalmente con el paso de millones de años. En teoría, los sistemas fluviales deberían ser mucho más efímeros.

Sin embargo, algunos ríos parecen poseer una estabilidad sorprendente gracias a combinaciones geológicas muy particulares: pendientes favorables, erosión continua y capacidad para cortar el relieve antes de quedar bloqueados por él.

Los científicos creen que ciertos corredores fluviales funcionan como estructuras “persistentes” capaces de adaptarse gradualmente a los cambios tectónicos sin desaparecer completamente. Eso no significa que el río moderno sea idéntico al de hace 300 millones de años. El caudal, la anchura y los sedimentos cambian constantemente. Pero el corredor general puede mantenerse reconocible durante períodos enormes de tiempo geológico.

La lista de los ríos más antiguos parece sacada de otra era del planeta

Geólogos intentaron calcular la edad de los ríos más antiguos del planeta y llegaron a una conclusión sorprendente. Algunos podrían existir desde la época en que todos los continentes formaban Pangea
Río Rin. © Thomson.

Los estudios identifican varios sistemas especialmente antiguos:

  • Río Finke (Australia): 350–400 millones de años
  • Río Mosa (Europa): 320–340 millones
  • Río French Broad (Estados Unidos): 320–340 millones
  • Río New (Estados Unidos): 260–325 millones
  • Río Susquehanna (Estados Unidos): 260–325 millones
  • Río Rin (Europa): unos 240 millones
  • Río Save (África): unos 205 millones
  • Río Narmada (India): unos 160 millones
  • Río Amur (Asia): unos 125 millones
  • Río Macleay (Australia): unos 80 millones

Las cifras son tan extremas que cuesta dimensionarlas. Cuando algunos de estos ríos comenzaron a existir, los dinosaurios todavía no aparecían. El océano Atlántico ni siquiera se había formado. Y todos los continentes actuales permanecían unidos en una sola masa gigantesca.

Quizá los ríos sean algunos de los “seres” más antiguos del planeta

Hay algo casi extraño en imaginar que ciertos paisajes modernos conservan estructuras fluviales originadas cientos de millones de años antes de los humanos. Porque aunque solemos pensar en los ríos como elementos cambiantes y efímeros, algunos podrían estar entre las formas geográficas más antiguas todavía activas sobre la superficie terrestre. Y quizá ahí reside la parte más fascinante de toda esta historia.

Mientras civilizaciones enteras aparecieron y desaparecieron en apenas unos miles de años, algunos ríos ya atravesaban continentes muchísimo antes de que existieran mamíferos, bosques modernos o incluso el océano tal y como lo conocemos hoy.

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