Saltar al contenido
Tecnología

India ya compró cinco S-400 a Rusia, pero ahora quiere duplicar el escudo que vigila a China y Pakistán. La operación puede superar los 50.000 crore y atarla a Moscú durante décadas

Rusia presentó una propuesta para suministrar cinco escuadrones adicionales del sistema antiaéreo. Todavía no existe un contrato, pero la compra transformaría el mapa defensivo indio y ampliaría una dependencia militar que Nueva Delhi lleva años intentando reducir.
Por

Tiempo de lectura 3 minutos

Comentarios (0)

India no está negociando simplemente algunos lanzadores adicionales. Si la propuesta rusa sale adelante, el país podría pasar de los cinco escuadrones S-400 contratados en 2018 a una flota de diez: una expansión capaz de cubrir simultáneamente sectores críticos de sus fronteras con Pakistán y China.

El movimiento tiene una consecuencia menos visible. Mientras India busca fabricar más armamento localmente y compra cazas, radares y misiles a Francia, Israel y Estados Unidos, estaría comprometiéndose nuevamente con una plataforma rusa que necesitará municiones, mantenimiento y asistencia durante buena parte de las próximas décadas.

De cinco escuadrones a diez: el plan es mucho mayor de lo que parece

India ya compró cinco S-400 a Rusia, pero ahora quiere duplicar el escudo que vigila a China y Pakistán. La operación puede superar los 50.000 crore y atarla a Moscú durante décadas
© Ministerio de Defensa de Rusia.

La propuesta ya está siendo procesada por el Ministerio de Defensa indio. Según fuentes de defensa citadas por The Times of India, Rusia respondió a una licitación para proporcionar cinco escuadrones adicionales por más de 50.000 crore de rupias, es decir, 500.000 millones de rupias.

La cifra equivaldría a más de 5.000 millones de dólares con tipos de cambio recientes, aunque el precio definitivo dependerá de la negociación, la cantidad de misiles, el mantenimiento y cualquier transferencia tecnológica incluida. Por ahora se trata de una oferta bajo evaluación: no de una adquisición firmada ni de una entrega asegurada.

Nueva Delhi ya había abierto formalmente esa puerta en marzo. El Consejo de Adquisiciones de Defensa autorizó entonces avanzar con nuevos S-400 dentro de un paquete de compras militares valorado en 2,38 billones de rupias.

India recibió cuatro de los cinco escuadrones incluidos en el acuerdo original de 2018, valorado en 5.500 millones de dólares. El quinto debería llegar en noviembre de 2026. Si se firma el nuevo contrato, las primeras unidades adicionales podrían tardar alrededor de tres años en ser entregadas.

La Operación Sindoor convirtió al S-400 en algo difícil de reemplazar

India ya compró cinco S-400 a Rusia, pero ahora quiere duplicar el escudo que vigila a China y Pakistán. La operación puede superar los 50.000 crore y atarla a Moscú durante décadas
© Ministerio de Defensa de Rusia.

El interés indio aumentó después del enfrentamiento con Pakistán de mayo de 2025. El jefe de la Fuerza Aérea india, A. P. Singh, afirmó que sus fuerzas derribaron cinco cazas paquistaníes y una aeronave de mayor tamaño, posiblemente dedicada a vigilancia o guerra electrónica.

De acuerdo con su relato, la mayoría de las interceptaciones se realizaron con los S-400 y uno de los objetivos fue alcanzado a unos 300 kilómetros. Pakistán negó posteriormente esas pérdidas y no existe una verificación independiente completa, como recogió Reuters.

Más allá de la disputa sobre los derribos, el episodio mostró cómo piensa utilizar India el sistema: mantener aeronaves, misiles y drones lejos de bases, ciudades y centros de mando. Los nuevos escuadrones permitirían reforzar el frente occidental frente a Pakistán y el septentrional frente a China sin trasladar constantemente las unidades existentes.

El verdadero precio del escudo ruso no termina en la factura

India lleva años reduciendo su dependencia del armamento ruso. Los datos más recientes del Instituto Internacional de Estudios para la Paz de Estocolmo muestran que Rusia representó el 40% de sus importaciones militares entre 2021 y 2025, frente al 70% registrado una década antes.

Pero diversificar proveedores no equivale a abandonar los sistemas que ya funcionan. Comprar otros cinco S-400 permitiría aprovechar entrenamiento, infraestructura y procedimientos existentes, aunque también obligaría a conservar durante años una cadena logística vinculada a Rusia y expuesta a retrasos, sanciones y tensiones internacionales.

Ese es el dilema que esconde la propuesta. India quiere un escudo suficientemente amplio para vigilar dos fronteras al mismo tiempo. Para conseguirlo rápidamente, puede terminar duplicando también su apuesta por Moscú.

Compartir esta historia

Artículos relacionados