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Ciencia

La mayor causa de la subida del nivel del mar no está sobre los glaciares, sino bajo la superficie del océano. Una nueva reconstrucción revela que la expansión del agua caliente explica el 43% del incremento desde 1960

El nivel medio global del mar aumentó 2,06 milímetros anuales desde 1960, pero el ritmo casi se duplicó durante las últimas dos décadas. Una nueva investigación ha conseguido cerrar las cuentas y señala al calentamiento de los océanos como su principal causa acumulada.
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Cuando imaginamos el aumento del nivel del mar, la escena habitual está formada por glaciares que retroceden y enormes bloques de hielo desprendiéndose en Groenlandia o la Antártida. Esa imagen no es equivocada, pero deja fuera una parte decisiva del problema: el propio océano aumenta de volumen cuando se calienta.

Una reconstrucción internacional publicada en Science Advances ha calculado que esta expansión térmica explica el 43% del incremento medio global registrado entre 1960 y 2023. Es una contribución mayor que la de cualquier fuente de hielo considerada por separado y permite resolver una discrepancia que llevaba años complicando las mediciones del nivel del mar.

No se trata, por tanto, de un fenómeno alternativo al efecto invernadero. Es justamente una de sus consecuencias: los océanos absorben gran parte del exceso de energía retenido en el sistema climático y el agua, al ganar temperatura, ocupa más espacio.

El océano no necesita recibir más agua para aumentar su volumen

La mayor causa de la subida del nivel del mar no está sobre los glaciares, sino bajo la superficie del océano. Una nueva reconstrucción revela que la expansión del agua caliente explica el 43% del incremento desde 1960
© FreePIk.

La expansión térmica puede parecer pequeña a escala de un vaso, pero el resultado cambia cuando se aplica a la gigantesca masa de agua de todos los océanos. Aunque no se añada una sola gota procedente del hielo continental, el calentamiento de las capas oceánicas ya existentes basta para elevar su volumen total.

El nuevo balance atribuye otro 27% de la subida desde 1960 al retroceso de los glaciares de montaña. Groenlandia aporta un 15%, la Antártida un 12% y los cambios en el almacenamiento de agua sobre los continentes completan el 3% restante.

También conviene distinguir entre el hielo flotante y el que descansa sobre tierra. El derretimiento directo del hielo marino del Ártico apenas modifica el nivel oceánico, porque ya desplaza agua mientras flota. El aumento procede principalmente de los glaciares y mantos continentales, además de la expansión del océano calentado.

La investigación no solo reorganiza la importancia de cada factor. También logra cerrar el llamado “presupuesto” del nivel del mar: la diferencia entre la subida observada y la suma de todas las causas que podían medirse por separado.

El ritmo de subida casi se ha duplicado

La mayor causa de la subida del nivel del mar no está sobre los glaciares, sino bajo la superficie del océano. Una nueva reconstrucción revela que la expansión del agua caliente explica el 43% del incremento desde 1960
© Unsplash / Daniel Mirlea.

Entre 1960 y 2023, el nivel medio global del mar creció a una velocidad aproximada de 2,06 milímetros por año. Sin embargo, durante el periodo comprendido entre 2005 y 2023, el ritmo alcanzó los 3,94 milímetros anuales, prácticamente el doble.

Los investigadores reconstruyeron esta evolución combinando registros de mareógrafos, observaciones satelitales y mediciones de temperatura y salinidad del océano. También incorporaron correcciones más precisas para el movimiento vertical del terreno, la pérdida de hielo en Groenlandia y la Antártida y ciertos cambios instrumentales que habían introducido desviaciones desde 2015.

La red de flotadores Argo ha sido especialmente importante para observar el calor almacenado bajo la superficie. Estos instrumentos descienden hasta unos 2.000 metros, registran la temperatura y la salinidad y regresan periódicamente a la superficie para transmitir los datos por satélite.

El deshielo está ganando peso, aunque no domine toda la serie

Que la expansión térmica represente el 43% desde 1960 no significa que siempre vaya a ser el factor principal. La pérdida de hielo continental se ha acelerado durante las últimas décadas y su contribución es cada vez mayor, especialmente desde el comienzo de las mediciones satelitales modernas en 1993.

El estudio también encontró que el calentamiento oceánico explica alrededor del 41% de la aceleración reciente. Los cambios en el almacenamiento terrestre de agua (relacionados con embalses, aguas subterráneas, sequías y precipitaciones) representan otro 21% de esa aceleración, aunque su efecto varía notablemente con el tiempo.

El verdadero hallazgo no es que el deshielo haya dejado de importar, sino que la subida del mar responde a varios mecanismos que actúan al mismo tiempo. Parte del agua llega desde la tierra; otra ya estaba dentro del océano y simplemente ocupa cada vez más espacio.

Esa segunda parte resulta menos visible que un glaciar quebrándose, pero ha sido hasta ahora la mayor contribución acumulada. El problema estaba bajo el agua todo el tiempo, almacenando calor y elevando lentamente la superficie del planeta.

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