Viendo el esp├ęcimen, no tengo muy claro si lo que rescataron fue a la ara├▒a o a los humanos que la descubrieron en su hogar. Sea como sea, el esp├ęcimen se llama Charlotte, y ahora vive feliz y en libertad en una granja para animales de Queensland, en Australia.

Charlotte es una ara├▒a Huntsman de la misma especie que la que vimos arrastrando un rat├│n recientemente, solo que esta es m├ís grande. Seg├║n los cuidadores de una granja para animales llamada BettyÔÇÖs Barnyard, la ara├▒a es extremadamente pac├şfica y solo es un peligro para los insectos y peque├▒os vertebrados de los que se alimenta. Hay que hacer constar tambi├ęn que, aunque su picadura es dolorosa, el veneno de las Huntsman no es mortal para los seres humanos. A lo sumo te pueden matar de un infarto por el susto.

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Se da la circunstancia de que Charlotte no ha podido ser medida porque sus rescatadores la liberaron en la granja y desde entonces no la han vuelto a ver. Probablemente est├ę durmiendo inocentemente debajo de alguna cama, en la estanter├şa de arriba de la alacena, o en el mullido interior del caj├│n de los calcetines. ┬íCriaturita!

Por las im├ígenes, es una ara├▒a Huntsman muy grande, pero no es la m├ís grande que se ha encontrado. En 2001, un grupo de investigadores alemanes encontr├│ una ara├▒a de la misma familia en una cueva de Laos. Era una┬áHeteropoda maxima, y sus patas extendidas med├şan 30 cent├şmetros. Es la ara├▒a m├ís grande encontrada nunca, y nos alegramos infinito que viviera en una cueva remota del sudeste asi├ítico. [v├şa Science Alert]