No tienes que dejar un trabajo inmediatamente si tienes un jefe malo.
Photo: Lukas (Pexels)

Tener un jefe dif√≠cil es una de las situaciones m√°s delicadas y estresantes hoy en d√≠a. Un trabajador a jornada completa pasar√° m√°s de 2.000 horas en el trabajo cada a√Īo, lo cual significa que tendr√° que pasar todo o parte de ese tiempo con su jefe. Sin embargo, si tienes un mal jefe no necesariamente significa que tengas que buscar otro empleo. Simplemente tienes que intentar manejar esa relaci√≥n.

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La clave está en identificar el tipo de jefe que tenemos y la comunicación que tenemos con ellos. De acuerdo con Mary Abbajay, autora de Managing Up: How to Move up, Win at Work and Succeed with Any Type of Boss, hay varios tipos de jefes que pueden no ser de nuestro agrado. Un ejemplo es el jefe fantasma, que casi nunca se comunica o parece nunca estar allí; otro es el jefe gaviota, que suele acercarse y luego dejar un desastre donde han estado; o el jefe incompetente, que podría recordarte a Michael Scott de The Office.

No obstante, aunque tu jefe esté en una de las categorías mencionadas anteriormente, Abbajay afirma que las relaciones con nuestros jefes se basen en nuestra percepción de su comportamiento, lo cual es diferente a la realidad. Esto se conoce como el error de atribución, un sesgo cognitivo que nos conduce a atribuir el comportamiento que no nos gusta al carácter de la persona en vez de a las circunstancias o factores de fuera.

‚ÄúTienes que entender que cuando vemos comportamiento en alguien que no nos gusta, solemos crear una historia sobre por qu√© est√°n haciendo estas cosas‚ÄĚ, dice Abbajay en una entrevista con el New York Times. ‚ÄúNo me hacen caso, as√≠ que no les debo importar. Eso puede ser verdad, pero tambi√©n es posible que est√°n muy ocupados, o que realmente conf√≠an en ti‚ÄĚ.

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Afortunadamente, hay una forma fácil para mejorar la relación con tu jefe. Se trata de tener una conversación para saber lo que les gusta en el trabajo. Abbajay sugiere que invites a tu jefe a tomar un café y le hagas las siguientes preguntas:

  • ¬ŅCu√°les son tus preferencias para la comunicaci√≥n?
  • ¬ŅCu√°les son tus prioridades?
  • ¬ŅQu√© te molesta?

Las preguntas est√°n dise√Īadas para llegar al fondo de una relaci√≥n entre un jefe y un empleado. Tener una conversaci√≥n sobre estos temas puede mejorar una mala relaci√≥n o reforzar una buena.

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‚ÄúTienes que pensar en c√≥mo te gusta comunicar‚ÄĚ, comenta Abbajay. ‚Äú[Luego] tienes que entender c√≥mo le gusta comunicar a tu jefe, analizar esa brecha y pensar en lo que puedes hacer diferente‚ÄĚ.

Dicho esto, tambi√©n es importante reconocer cuando una relaci√≥n no se puede salvar y cu√°ndo debes de marcharte. Si est√°s pasando m√°s tiempo pensando en c√≥mo interactuar con tu jefe en vez de trabajar, es una se√Īal de advertencia. Otras se√Īales incluyen odiar ir a trabajar todos los d√≠as o sentirte mentalmente o f√≠sicamente mal.

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Si no has llegado a este punto, puede merecer la pena intentar trabajar en la relación con tu jefe, especialmente si estás en un empleo y en un sector que realmente te gusta.

‚ÄúTrabaja con el jefe que tienes, no con el jefe que quieres‚ÄĚ, se√Īala Abbajay.

[New York Times]