Foto: AP

Hay muchas cosas que llaman la atenci√≥n en los gustos y opiniones p√ļblicas de Donald Trump, pero por ahora podemos descartar que el actual presidente de Estados Unidos est√© enganchado a las peleas de gorilas. La noticia ha corrido como la p√≥lvora en redes sociales, pero es falsa. Su origen es una parodia.

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Todo comenzó la pasada semana con la publicación del libro: Fuego y Furia: dentro de la Casa Blanca de Trump  (Fire and Fury: Inside the Trump White House). Se trata de un libro en el que el periodista Michael Wolff airea detalles internos de los nueve primeros meses de la presidencia de Trump. El libro detalla cosas como la relación de Trump con su personal, o las opiniones internas del presidente en asuntos como el despido del director del FBI James Comey.

El libro no es nada amable con Trump, pero hay un pasaje concreto que, por su naturaleza, ha hecho furor en Internet. Se trata de una parte en la que detalla como Trump se ha enganchado a un canal de televisi√≥n que solo emite documentales de gorilas. Por supuesto, no existe tal canal de televisi√≥n. Seg√ļn el pasaje, el personal de la Casa Blanca ha creado un falso canal con documentales sobre estos animales para mantener al presidente entretenido. Supuestamente, Trump pasa las horas muertas viendo solo este canal y es especialmente fan de los combates entre gorilas. Seg√ļn el personal, habla con el televisor dirigi√©ndose a los animales y jale√°ndolos en sus peleas o comentando los golpes.

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Si te suena completamente absurdo es porque en realidad lo es. El pasaje no existe en el libro original de Wolff. Se trata de una parodia surgida de la pluma del humorista Ben Ward. Ward publicó el falso extracto del libro en Twitter y el mensaje se hizo viral con decenas de miles de reacciones.

El propio autor de la parodia explicó que había tratado de recurrir a una exageración extrema para hacer humor, pero eso no ha impedido que el falso pasaje provocara todo tipo de encendidas reacciones. Lo preocupante de toda esta historia probablemente es que haya tanta gente a la que no le sorprendería en absoluto que el presidente de Estados Unidos pase 17 horas viendo peleas de gorilas. [Snopes vía New York Times]