Que conforme envejecemos el tiempo parece ir cada vez más deprisa es un fenónomeno conocido y estudiado por la psicología, aunque sus causas no acaban de estar 100% claras. Pero hay una causa, bastante sencilla, que lo resume bien: cuanto más vivimos más experiencia acumulamos y más trivial parece el presente.

Este gráfico, elaborado por Maximilian Kiener, ahonda en ese razonamiento. Cuanto más vivimos , un año supone un porcentaje cada vez menor de nuestra vida. Esa tendencia, curiosamente, se allana cuando llegamos a la treintena, la edad que muchas culturas definen como “madurez”.

El gráfico establece también curiosas correlaciones con otros conceptos como la economía. Cuanto más dinero hay en el mercado, más insignificante es su valor (la inflación), o cuanto más abundante es un material o bien, más decrece su valor.

Aunque el proceso psicológico que hay detrás es lo suficientemente complejo como para atribuírselo únicamente a los números, hay también algunas proporciones curiosas, por ejemplo: esperar 24 días a que llegue la Navidad con 5 años equivale a esperar todo un año cuanto tienes 54. Eso implica también que para una persona que viva 100 años (y la mayoría de millennials vivirán sin problemas 100 años o más), la mitad de su vida “percibida” ocurre entre el nacimiento y los 7 años. [vía Flowing Data]

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