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Ciencia

Por qué mirar al horizonte puede ayudarte a dejar de sentirte mal en un barco

El balanceo de un barco puede hacer que los ojos y el oído interno envíen información contradictoria al cerebro. Este conflicto sensorial provoca palidez, sudor frío, mareo y náuseas, pero mirar al horizonte y evitar las pantallas puede ayudar a reducirlo.
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El paseo comienza como una escena perfecta: sol, mar tranquilo y una cala esperando al otro lado de la costa. Sin embargo, después de unos minutos, aparecen el sudor frío, la palidez, el estómago revuelto y unas ganas enormes de volver a tierra firme.

Es el mareo por movimiento, también llamado cinetosis. Puede aparecer en barcos, automóviles, aviones, atracciones e incluso videojuegos o dispositivos de realidad virtual. Su explicación más aceptada se encuentra en un desacuerdo entre los sentidos.

Un detector de movimiento dentro de la cabeza

En lo profundo del oído se encuentra el sistema vestibular, encargado de informar al cerebro sobre la posición y el movimiento de la cabeza.

Sus canales semicirculares detectan los giros, mientras que otros órganos llamados utrículo y sáculo registran las aceleraciones y la orientación respecto a la gravedad. En su interior existen líquidos y células sensoriales microscópicas que reaccionan cada vez que nos movemos.

Gracias a este sistema podemos caminar, mantener el equilibrio o saber que estamos inclinados incluso con los ojos cerrados.

Por qué mirar al horizonte puede ayudarte a dejar de sentirte mal en un barco
© Magnific

El problema comienza cuando los sentidos no coinciden

En un barco, el oído interno detecta constantemente que el cuerpo sube, baja y se balancea. Pero si una persona mira el suelo, lee un libro o utiliza el teléfono dentro de la cabina, sus ojos observan un entorno que parece permanecer quieto.

El cerebro recibe entonces dos versiones incompatibles: el sistema vestibular dice que existe movimiento, mientras que la vista informa que todo está estable. Este conflicto sensorial puede activar respuestas del sistema nervioso autónomo y provocar somnolencia, dolor de cabeza, palidez, sudoración, mareo, náuseas y vómitos.

No todas las personas reaccionan igual. La susceptibilidad varía enormemente y puede depender de la edad, la experiencia previa, el tipo de movimiento y factores individuales. Incluso alguien acostumbrado a navegar puede marearse si las condiciones cambian.

¿Por qué el cuerpo intenta vomitar?

Una hipótesis propone que, durante la evolución, una discordancia intensa entre la visión y el equilibrio podía indicar que una sustancia tóxica estaba alterando el sistema nervioso. El vómito habría funcionado entonces como una forma de expulsarla.

La idea resulta atractiva, pero no está confirmada y compite con otras explicaciones sobre el origen evolutivo de la cinetosis. Lo que sí está mejor establecido es que el conflicto sensorial desencadena los síntomas; la razón última por la que incluye náuseas y vómitos sigue siendo discutida.

Por qué mirar al horizonte puede ayudarte a dejar de sentirte mal en un barco
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Por qué mirar al horizonte ayuda

Mirar un punto estable y lejano permite que los ojos perciban el movimiento del barco respecto al horizonte. De ese modo, la información visual comienza a coincidir mejor con la que llega desde el oído interno.

También puede ayudar permanecer en cubierta, mirar en la dirección del viaje, mantener la cabeza relativamente quieta y evitar leer o utilizar pantallas. En un barco grande, las zonas centrales suelen experimentar menos movimiento que los extremos.

Comer algo ligero, evitar el alcohol y descansar bien antes del viaje puede reducir el malestar en algunas personas. Las pulseras de acupresión no funcionan para todo el mundo y su eficacia no está bien establecida.

Existen además medicamentos preventivos, pero algunos pueden producir somnolencia, visión borrosa u otros efectos. Como suelen funcionar mejor antes de que empiece el movimiento, conviene consultar previamente a un médico o farmacéutico, especialmente cuando se trata de niños, embarazo o personas con otras enfermedades.

Marearse no significa que el mar no sea para uno. Solo indica que, durante un rato, los ojos y el oído interno no lograron ponerse de acuerdo sobre lo que estaba ocurriendo.

 

 

Fuente: TheConversation.

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