Normalmente cuando suena el despertador, no tenemos más remedio que levantarnos. ¿Pero cuántas veces has cogido y has dado al botón de repetir alarma? Parece que esos 5 minutos extra te ayudarán a despertarte mejor, pero en muchos casos, pueden ser terriblemente perjudiciales. Vale, vayamos con lo que dicen los científicos del sueño.

Tu propio cuerpo tiene un ciclo natural del sueño, que determina cuándo tienes que dormirte y cuándo debes despertarte. Una hora antes de que tu reloj natural señale la hora de despertar, tu cuerpo comienza a prepararse. Sube tu temperatura, tu sueño se vuelve más ligero y segregas hormonas como la dopamina, que te darán un extra de energía para empezar tu día.

Aquí es donde aparece el problema. El despertador interrumpe tu ciclo natural del sueño, por eso tú puedes estar despierto, pero tu cuerpo aún no está preparado. Esto es lo que se conoce como Inercia del sueño.

¿Y qué le ocurre a tu cuerpo cuando pulsas el dichoso botón de posponer? Pues que tu ciclo de sueño comienza de nuevo y tu cuerpo se prepara para dormir en vez de para despertarte. Esto lo que hace es que en vez de estar mejor, estés aún más cansado.

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Imagen: Pexels

Varios estudios señalan que este tipo de sueño fragmentado es mucho menos reparador y harán que estés más somnoliento durante el día. Además, pulsar varias veces el botón de posponer confunde a tu cerebro: Lo que tendría que identificar como una señal clara para levantarte de la cama, de pronto deja de serlo.

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Pero el botón de posponer no tiene que ser necesariamente malo. Trata de evitar volverte a dormir, y en vez de eso, acostumbra a tu cerebro a que tiene que usar esos 10 minutos extras para irse desperezando poco a poco.

Ahora piensa cuántas veces lo haces cada mañana. Seguro que después de leer todo esto, ya no te merece tanto la pena.