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Ciencia

Saturno llevaba más de 40 años guardando un hexágono imposible en su polo norte. Hubble acaba de encontrar en el sur algo aún más extraño: un decágono con lados más largos que el diámetro de la Tierra

Hubble ha descubierto una onda atmosférica gigantesca de diez lados alrededor del polo sur de Saturno. Cada lado ronda los 16.800 kilómetros y, a diferencia del famoso hexágono del norte, parece haberse formado hace poco.
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Saturno ya tenía una rareza difícil de explicar. Desde que las Voyager lo fotografiaron a comienzos de los años 80 sabemos que alrededor de su polo norte existe un hexágono gigantesco formado por corrientes atmosféricas. La figura es tan enorme que dentro cabrían varias Tierras y, todavía más extraño, lleva más de cuatro décadas manteniendo aproximadamente la misma posición.

Durante años los científicos buscaron algo parecido en el otro extremo del planeta. No encontraron nada. Hasta ahora.

El telescopio espacial Hubble acaba de confirmar que el polo sur de Saturno está rodeado por otra figura geométrica gigantesca, solo que esta vez tiene diez lados. El nuevo decágono se extiende alrededor de los 63 grados de latitud sur y cada uno de sus lados mide aproximadamente 16.800 kilómetros.

Para ponerlo en perspectiva: el diámetro completo de la Tierra es de unos 12.742 kilómetros. Un solo lado de esta figura atmosférica ya sería más largo que nuestro planeta de extremo a extremo.

Llevaban buscando el gemelo del hexágono desde 1990. El problema es que no estaba allí

Saturno llevaba más de 40 años guardando un hexágono imposible en su polo norte. Hubble acaba de encontrar en el sur algo aún más extraño: un decágono con lados más largos que el diámetro de la Tierra
© NASA, ESA, STScI, Agustin Sánchez-Lavega (UPV), Amy Simon (NASA-GSFC), Michael Wong (UC Berkeley); Image Processing: Alyssa Pagan.

El equipo está dirigido por Agustín Sánchez-Lavega, de la Universidad del País Vasco, y ha publicado sus resultados en Science Advances. La historia tiene un detalle especialmente interesante. Los astrónomos no acaban de descubrir algo que llevaba décadas delante de ellos sin que nadie lo reconociera. Todo apunta a que el decágono es relativamente nuevo.

Sánchez-Lavega explica que buscan una contrapartida meridional del famoso hexágono desde 1990. Y la misión Cassini, que estudió Saturno entre 2004 y 2017, tampoco encontró indicios de una formación persistente de diez lados en el sur. Sin embargo, al revisar las observaciones de Hubble, el equipo pudo rastrear el patrón hasta 2023.

Las primeras pistas llegaron además desde la Tierra. Sánchez-Lavega y los astrónomos aficionados Trevor Barry y Jean-Paul Oger detectaron en imágenes de 2024 una banda ondulada cerca del polo. Observaciones terrestres realizadas en 2025 reforzaron la sospecha y Hubble terminó mostrando la figura con suficiente resolución como para distinguir sus diez vértices.

Lo más raro es que la figura está metida dentro de vientos que corren a cientos de kilómetros por hora

Saturno llevaba más de 40 años guardando un hexágono imposible en su polo norte. Hubble acaba de encontrar en el sur algo aún más extraño: un decágono con lados más largos que el diámetro de la Tierra
© NASA, ESA, STScI, Agustin Sánchez-Lavega (UPV), Amy Simon (NASA-GSFC), Michael Wong (UC Berkeley); Image Processing: Alyssa Pagan.

El decágono no es una estructura sólida ni una fila perfectamente ordenada de tormentas. Es una enorme onda atmosférica incrustada dentro de una corriente en chorro. Los datos de Hubble muestran además que aparece a distintas alturas de la atmósfera, lo que indica que no se trata simplemente de un dibujo superficial formado por unas pocas nubes.

La corriente donde se encuentra alcanza aproximadamente 400 km/h. Y, sin embargo, el polígono completo se desplaza hacia el este a solo unos 10 km/h, mientras sus vértices muestran oscilaciones con un periodo cercano a los 32 días.

Ahí aparece una diferencia fundamental con su hermano del norte. El hexágono, situado aproximadamente a 78 grados norte, se comporta casi como una gigantesca onda estacionaria y ha sobrevivido más de un año completo de Saturno, equivalente a unos 29 años terrestres. El decágono parece bastante más inquieto y todavía no está claro si estamos observando una estructura destinada a durar décadas o algo que terminará desapareciendo.

Saturno parece tener una obsesión con fabricar geometría donde solo debería haber nubes

Ondas, ciclones y corrientes en chorro existen en muchos planetas. Lo excepcional es que Saturno consigue convertirlas en polígonos gigantescos con lados reconocibles.

Una posible explicación es que las enormes diferencias de velocidad entre bandas atmosféricas generen ondas que terminan cerrándose sobre sí mismas. Bajo determinadas condiciones, esa inestabilidad puede adoptar un número concreto de ondulaciones y dibujar una figura geométrica. NASA señala precisamente estas interacciones entre corrientes rápidas y lentas como una de las posibles explicaciones.

Pero todavía no sabemos por qué en un polo aparecen seis lados, en el otro diez, ni por qué uno lleva décadas prácticamente inmóvil mientras el otro parece haber nacido ante nuestros ojos.

Sánchez-Lavega y su equipo quieren seguir observándolo con Hubble, telescopios terrestres y posiblemente el James Webb. Porque después de décadas buscando algo parecido en el sur de Saturno, finalmente lo encontraron. Y lo más extraño no es que tenga diez lados: es que hace menos de diez años, aparentemente, todavía no estaban allí.

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