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Ciencia

Sumergirse en agua fría durante siete días provoca cambios sorprendentes en las células, según un estudio

Investigadores de Canadá descubrieron que la exposición diaria al agua fría puede activar mecanismos de protección y reparación celular en apenas una semana. Aunque los resultados podrían ayudar a comprender mejor el envejecimiento, los científicos advierten que todavía no está demostrado que esta práctica prolongue la vida.
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Sumergirse en agua fría podría provocar cambios en el organismo mucho más profundos que una simple sensación de incomodidad. Una investigación de la Universidad de Ottawa, en Canadá, descubrió que repetir esta práctica durante siete días puede modificar procesos celulares relacionados con la reparación y la respuesta al estrés.

El estudio, publicado en la revista científica Advanced Biology, analizó cómo reaccionaban las células de diez hombres jóvenes y saludables después de sumergirse diariamente en agua a aproximadamente 14 °C.

Los resultados mostraron mejoras en mecanismos de protección celular que podrían tener implicaciones para futuras investigaciones sobre salud y envejecimiento.

Qué ocurre en el cuerpo después de siete días de exposición al frío

Durante el experimento, los participantes realizaron inmersiones de hasta una hora diaria durante siete días consecutivos.

Los investigadores analizaron muestras de sangre para observar cambios en dos procesos fundamentales: la autofagia y la apoptosis.

La autofagia es un mecanismo mediante el cual las células degradan y reciclan componentes deteriorados, contribuyendo a mantener su funcionamiento. La apoptosis, por otro lado, es un proceso regulado de muerte celular que permite eliminar células cuando corresponde.

Al finalizar la semana, los científicos observaron un aumento de la actividad autofágica y una disminución de determinadas señales relacionadas con la apoptosis y la inflamación.

Estos resultados sugieren que la exposición repetida al frío puede modificar la manera en que algunas células responden al estrés.

Sumergirse en agua fría durante siete días provoca cambios sorprendentes en las células, según un estudio
© Magnific

El descubrimiento que sorprendió a los científicos

Uno de los aspectos más interesantes fue la rapidez con la que aparecieron los cambios. Durante las primeras exposiciones, los investigadores identificaron señales de alteraciones en la autofagia y un aumento de indicadores asociados con la muerte celular.

Sin embargo, conforme avanzaron las sesiones, observaron una adaptación progresiva.

Al finalizar el experimento, las células estudiadas mostraban una respuesta protectora más favorable frente a condiciones de enfriamiento.

Glen Kenny, profesor de la Universidad de Ottawa y responsable del laboratorio que desarrolló el estudio, destacó que estos resultados permiten comprender mejor cómo el organismo se adapta a condiciones ambientales exigentes.

¿El agua fría puede retrasar el envejecimiento?

La relación entre la autofagia y el envejecimiento es uno de los principales motivos por los que este descubrimiento despertó interés científico. La autofagia participa en el mantenimiento celular, y sus alteraciones se han relacionado con diferentes enfermedades asociadas con la edad.

Sin embargo, mejorar ciertos indicadores celulares no significa necesariamente que una persona vaya a vivir más años. El estudio no evaluó la longevidad ni comprobó que las inmersiones reduzcan el riesgo de enfermedades crónicas.

Además, solamente participaron diez hombres jóvenes, con una edad promedio de 23 años.

Los investigadores analizaron células sanguíneas específicas, por lo que todavía no se sabe si los mismos efectos ocurren en músculos, órganos u otros tejidos.

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Aunque los resultados son interesantes, la inmersión en agua fría también implica riesgos.

La exposición repentina puede provocar respuestas respiratorias involuntarias, aumentos de la frecuencia cardíaca y alteraciones de la presión arterial. En determinadas personas, especialmente aquellas con enfermedades cardiovasculares, estas reacciones pueden resultar peligrosas.

Además, durante el experimento algunos participantes debieron finalizar las sesiones antes de cumplir una hora al alcanzar el límite de temperatura corporal establecido por los investigadores.

Por ahora, la conclusión científica no es que bañarse en agua fría rejuvenezca, sino que la exposición repetida puede modificar mecanismos celulares relacionados con la tolerancia al estrés.

Serán necesarios estudios más amplios para determinar si esos cambios producen beneficios duraderos para la salud.

 

 

Fuente: Futura Science.

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